Comenzó baja de tasas en créditos
En las últimas jornadas se percibió en la plaza financiera que las principales entidades comenzaron a bajar fuerte la tasa de los créditos. En realidad, ese descenso ya se venía observando pero ahora se generalizó tanto para tarjetas, descubiertos en cuenta corriente o préstamos personales. Obviamente, se trata de financiamiento a corto plazo, a menos de un año, dado que, la contrapartida, depósitos de público y empresas, está concentrada a menos de 60 días. En tarjetas de crédito, se cobra 34% anual en pesos (22% en dólares), descubierto en cuenta corriente entre 40% y 45%, y para préstamos personales, en torno de 25% anual. A pesar de la baja, siguen las tasas en niveles aún elevados, aunque en el mercado se prevé que se acentuará la caída en diciembre por la mayor liquidez imperante en el sistema financiero. La apuesta en el equipo económico es que esta reducción de tasas incentivará el crédito y la inversión privada. No sería significativo ese impulso por ahora. Destacan en la plaza que el temor a endeudarse en público y empresas supera cualquier atractivo que muestren las tasas de créditos. En empresas, por ejemplo, las que pueden acceder a un crédito cumplen con las normas del BCRA, no lo necesitan aún.
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•Mayor oferta
Cabe recordar que esta baja está vinculada al acuerdo celebrado entre los bancos y el Palacio de Hacienda para incentivar el consumo.
En cuanto al costo de los créditos personales, se observa un ajuste menor. Los promedios del mercado se ubican para el segmento de ingresos medios y medios altos de 24% a 28% anual. Mientras que para segmentos de mercado de menores ingresos las tasas superan 80% anual. En este caso, se trata en general de préstamos vinculados a descuentos sobre el recibo de sueldo del trabajador.
La clave en estos créditos pasa por los gastos, sea cual fuere el segmento poblacional. Porque los bancos ofrecen tasas de interés más atractivas, pero les adicionan una serie de gastos (por ejemplo, seguro de desempleo, seguro de robo y de vida, más la compra de algún producto como una cuenta corriente o caja de ahorro). De modo que, al sumar estos gastos, el costo del préstamo es bastante mayor que el promocionado.
Según los bancos, las tasas de las tarjetas es mayor que la de los préstamos personales debido a que el nivel de mora es superior.
El uso del giro en descubierto (adelanto en cuenta corriente) se mantiene como una de las opciones más empleadas por la gente. Son las líneas más caras para financiarse. Las tasas rondan 40% a 45% anual promedio, a lo que deben agregarse gastos, en caso de usar el descubierto, que potencian el costo de financiarse.




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