Comenzó la Cumbre de Hong Kong: G-20 pide que subsidios agrícolas cesen en 2010
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"Ese es el punto central, y (ahora) tenemos la oportunidad de avanzar y por lo menos fijar una hoja de ruta clara para tratar de alcanzar el éxito en estas negociaciones durante el 2006", añadió, confirmando la postura que antes había mostrado Brasil.
Taiana aseguró que ahora "hay una necesidad de avanzar" porque "esta es una ronda de desarrollo, y la traba fundamental para el desarrollo está puesta en las distorsiones al comercio agrícola".
Al defender el fin de esas distorsiones, Amorim destacó que "eliminar las subvenciones agrícolas es la mejor manera de que los agricultores de Brasil, India, Egipto, Burkina-Faso, Chad, Zambia y todos los demás" puedan salir adelante.
Indicó que eso es "mucho mejor que tener preferencias que dependen siempre del humor de los países ricos, hace falta crear algo que sea estructuralmente positivo para los países en
desarrollo".
"Si hay algo que los agricultores de toda Europa deben entender es que nadie va a entrar en competición con ellos en queso Camembert, vino de Burdeos o aceite de oliva de Toscana", resaltó el canciller brasileño.
Señaló que "de igual manera que ustedes tratan de hacernos la competencia a los países en desarrollo en azúcar, en granos, aceite, y todo eso va contra nosotros, pero contra sus consumidores también", los países en desarrollo tienen derecho a entrar en los mercados más desarrollados y competir libremente.
"La cuestión es si somos verdaderamente capaces de suprimir estos últimos vestigios de feudalismo que benefician al 10 por ciento de la población, o si vamos a insistir en mantenerlos, aunque no se corresponden a nuestra contemporaneidad y son tan perjudiciales para los países en desarrollo", denunció Amorim.
Por su parte, el ministro de Comercio e Industria surafricano, Malisi Mpahlwa, indicó a EFE que "si conseguimos llegar a un acuerdo para una fecha concreta para el fin de las exportaciones, va a ser muy importante para nosotros".
Agregó que los países en desarrollo están presionando en este sentido para forzar un compromiso para que ese tipo de ayudas acaben en 2010.
Si eso ocurriera, incluso los países que ahora gozan de preferencias arancelarias con la Unión Europea (UE), a la larga tendrían mayores beneficios, expuso Amorim.
Precisó que si ahora esas naciones se benefician de esos privilegios por un valor total de 1.000 millones de dólares, incluidos productos no agrícolas (como textiles), con la supresión de una parte de la subvenciones a la agricultura, "hablamos de 50.000 millones de dólares".
"Eso va a crear posibilidades para ellos que hoy no tienen", insistió.




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