El avance del libre comercio en América y el establecimiento de una cláusula democrática son los pilares de la III Cumbre de las Américas, que se inicia hoy en Québec (Canadá). Al encuentro, que se extenderá durante todo el fin de semana, asistirán 34 jefes de estados americanos que impulsarán el Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) a partir de 2005. Para la Argentina, uno de los temas fundamentales es la política agraria, frente a grandes economías como Estados Unidos y Canadá que cuentan con un sistema de subsidios, cupos de importación, medidas antidumping y controles sanitarios que frenan la importación. Si Estados Unidos no cede en este punto, debido a las trabas indirectas que pone a las exportaciones y a los millonarios subsidios a la producción que otorga, no podrá avanzarse en un acuerdo de libre comercio.
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«La Argentina fijará una posición extremadamente dura en las negociaciones del ALCA, porque no tendría sentido un acuerdo si EE.UU. no elimina los subsidios al agro que afectan seriamente a la producción», advirtió el secretario de Agricultura, Marcelo Regúnaga. El funcionario anticipó que también «adoptará una política muy agresiva en materia biotecnológica», y aprovechará su estadía en Canadá para pedir la liberación de los cargamentos de carne argentina retenidos en puertos canadienses y estadounidenses a causa de la aftosa «que tiene fuerte impacto para los frigoríficos exportadores».
Las primeras reuniones de la Cumbre tendrán lugar hoy con la celebración de encuentros bilaterales entre las delegaciones y la recepción oficial que ofrecerá el anfitrión, el primer ministro canadiense, Jean Chrétien, por la noche.
Los encuentros de trabajo se iniciarán mañana y durarán todo el día para que los países americanos puedan concluir los últimos detalles de los acuerdos que han estado negociando durante meses las delegaciones técnicas de los 34 países.
Aunque todos los países presentes expresaron -con mayor o menor énfasis-su deseo de profundizar en la liberalización económica del continente y la abolición de barreras comerciales con el proceso del ALCA, el contenido exacto del proceso sigue estando abierto a la discusión.
Requisito
Lo que está provocando más problemas a los técnicos que preparan la declaración final de la Cumbre -que será firmada por los jefes de Estado el domingo-es la redacción del acuerdo referente a la llamada cláusula democrática. Hasta el momento, las declaraciones públicas de los organizadores se refieren a la cláusula como un requisito similar al que tiene establecido el Mercosur. Este señala que «los países que quieran beneficiarse con la cooperación que se construye en el continente deben vivir en democracia. De lo contrario, el privilegio les será suspendido». En tanto, la Cumbre apoyará la exclusión del foro de los países antidemocráticos. Cuba fue excluida de la reunión. «Cualquier alteración inconstitucional o interrupción del orden democrático en un Estado del hemisferio constituye un obstáculo insuperable para la participación del gobierno de ese Estado en el proceso de la Cumbre de las Américas», asegura un borrador difundido ayer.
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