20 de abril 2013 - 23:00

Como Argentina, Brasil criticó la estructura del FMI

El ministro de Finanzas brasileño, Guido Mantega.
El ministro de Finanzas brasileño, Guido Mantega.
El ministro de Finanzas brasileño, Guido Mantega acusó que EEUU y Europa juegan con la "legitimidad y credibilidad" del Fondo Monetario Internacional al frenar la reforma para dar más peso a los países emergentes en el organismo que debería haberse completado en octubre del año pasado. Fue en línea con el comentario de su par argentino, Hernán Lorenzino, quien también había criticado la composición actual del FMI.

"El obstáculo para la entrada en vigor de la reforma de 2010 ha sido el atraso en la ratificación por parte del Congreso de Estados Unidos", detalló Mantega en el texto del discurso preparado ante la sesión plenaria del Comité Monetario y Financiero (IMFC, por su sigla en inglés), máximo órgano asesor del Fondo.

El funcionario de Brasil añadió que en el caso de la revisión de la fórmula de cuotas, que otorga a cada país un peso específico en el Fondo, el "principal obstáculo" es la "resistencia al cambio" por parte de los países europeos, que tienen un peso excesivo dada su contribución a la economía mundial. "O sea que Estados Unidos es incapaz y Europa no está dispuesta a cumplir con las reformas acordadas", denunció. Para Mantega, "los principales accionistas de la institución están jugando, quizás inconscientemente, con la legitimidad y credibilidad del FMI".

La estructura de poder del ente refleja en gran medida la relación de fuerzas de las potencias del mundo al final de la II Guerra Mundial, cuando se fundó. Por ello, no muestra el protagonismo de potencias emergentes como China, India, Brasil o Argentina.

"Los países europeos tienen un peso excesivo en la institución y parecen extremadamente reacios a ajustar su poder de voto a los cambios en la economía mundial", afirmó el brasileño.

Precisó que hasta hace poco Washington había jugado un "papel constructivo" en la reforma, pero ahora frena su continuidad. "Estados Unidos podría encontrarse en breve en la embarazosa situación de ser el único país del G20 y miembro del IMFC que no ha ratificado la reforma de 2010", dijo Mantega.

Insistió en "no perder de vista" los acuerdos políticos que subyacen tras la reforma. Recordó que tras el estallido de la crisis de 2008 en los países desarrollados, el G-20 reemplazó al G-7 como el principal foro de cooperación económica internacional.

"Hubo acuerdos de préstamos que se negociaron a cambio de incrementos en las cuotas que permitiesen un reajuste del poder de voto en la institución", explicó el ministro brasileño, quien dijo que el objetivo era que el FMI se adentrase en el siglo XXI. "Los países emergentes han hecho su parte, mientras que los avanzados todavía tienen que hacer la suya", apuntó.

Declaraciones similares había realizado Lorenzino el jueves. "La composición actual en el FMI no refleja la realidad económica global, por eso reclamamos más participación a las nuevas economías emergentes", sostuvo al término del encuentro, que se realizó en la sede del Fondo en Washington.

El secretario del Tesoro estadounidense, Jack Lew, respondió que "es importante que las cuotas reflejen verdaderamente el peso de los países en la economía global". "Estamos trabajando activamente con el Congreso para asegurar una legislación que implemente la reforma de cuotas" acordada en el año 2010, afirmó Lew.

Por su parte, el comisario europeo de Asuntos Económicos, Olli Rehn, se limitó a decir que "se ha hecho un progreso significativo en los últimos años para aumentar la legitimidad, credibilidad y eficacia" del FMI. El Fondo inició el viernes su asamblea de primavera conjunta de dos días con el Banco Mundial (BM) en Washington y a la que asistieron más de 200 ministros de Finanzas y banqueros centrales.

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