ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

12 de agosto 2008 - 00:00

Cómo derribaron al banco Bear Stearns

ver más
Nueva York (Bloomberg) --El 11 de marzo, cuando la Reserva Federal intentó apuntalar la confianza en los mercados de crédito con un programa de préstamos de u$s 200.000 millones, alguien decidió que Bear Stearns iba a caer.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

En una apuesta con tan pocas probabilidades de éxito que su legitimidad fue cuestionada, alguien apostó u$s 1,7 millón a que las acciones de Bear Stearns sufrirían una caída sin precedentes en cuestión de días. Especialistas en opciones están convencidos de que el comprador, o el grupo de compradores, hizo un esfuerzo concertado para llevar al quinto banco de inversión de Estados Unidos a la quiebra y, con ello, embolsarse más de u$s 270 millones.

Quienquiera que hizo la apuesta utilizó opciones de venta que dieron a los compradores el derecho a vender 5,7 millones de acciones de Bear Stearns a u$s 30 cada una y 165.000 acciones a u$s 25 cada una tan sólo nueve días más tarde, según datos compilados por «Bloomberg». Eso era menos de la mitad del precio de cierre del 11 de marzo de u$s 62,97 en la Bolsa de Nueva York. Los compradores confiaban en que la acción se desplomaría.

«Aun si fuera el hombre más pesimista del mundo, no puedo imaginarme comprar opciones de venta 50% por debajo del precio actual una semana antes del vencimiento», comentó Thomas Haugh, socio general de la empresa de negociación de opciones PTI Securities & Futures LP de Chicago. «Ni siquiera es un comportamiento racional, a menos que uno sepa algo».

Los 5,7 millones de opciones de venta que cotizaban el 11 de marzo a un precio de ejercicio de u$s 30, y las 1.649 que cotizaban a u$s 25, valían colectivamente u$s 1,7 millón, según datos de «Bloomberg». Cada opción de venta equivale a 100 acciones.

«Esa transacción equivalió a comprar un billete de lotería», aseguró Michael McCarty, jefe de estrategia sobre opciones y renta variable en Meridian Equity Partners. «¿Compraría usted u$s 1,7 millón en billetes de lotería sólo porque puede hacerlo? No, y tampoco lo haría un administrador de fondos».

En los siguientes cuatro días Bear Stearns, con sede en Nueva York, colapsó en la caída más veloz de un banco de inversión en la historia de Wall Street. Las conjeturas sobre una falta de liquidez de la entidad hicieron que los clientes y los prestamistas exigieran la devolución de su dinero. La acción de Bear Stearns se desplomó 47% a u$s 30 el viernes 14 de marzo. Ese fue el día en que la Fed, para evitar que cundierael pánico, ayudó al Departamento del Tesoro de Estados Unidos a organizar la compra de la entidad por JP Morgan Chase a u$s 2 la acción, un precio inimaginable para los 14.000 empleados y más de 500 accionistas de la empresa.

El responsable ejecutivo de Bear Stearns, Alan Schwartz, dijo al Congreso que la empresa fue derribada por los rumores y las transacciones abusivas. Por ello, las autoridades reguladoras empezaron a revisar los registros de operación bursátil en busca de sospechosos.

La liquidación de Bear Stearns fue el clímax de una crisis crediticia de nueve meses que comenzó con la caída de dos fondos de cobertura de Bear Stearns, ocasionó más de u$s 490.000 millones en pérdidas y provisiones en el sector de banca y valores y les costó el empleo a los responsables ejecutivos de Citigroup, Merrill Lynch y UBS.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias