17 de enero 2002 - 00:00

Compras por leasing no entran, por ahora, en la pesificación

Ala nueva ley de emergencia se le escapó, entre otras tantas cosas, el tema del leasing. Por eso, hasta ayer no se sabía qué iba a pasar con el pago de los cánones, si se pesificarían al igual que otros créditos con entidades bancarias o, como los alquileres, por 180 días hasta lograr una renegociación.

El leasing es un instrumento de financiación por el cual un dador transfiere a un tomador un bien de capital por el pago de un canon periódico con opción de compra. En la Argentina, durante el año pasado 40% de las maquinarias agrícolas se adquirió por este medio, y en 2000 el mercado de leasing facturó u$s 696 millones. Estos datos pesan por sí solos ya que, si las alícuotas que pagan los tomadores se pesifican sólo por 180 días, habrá una renegociación que culminaría en un aumento -como mínimo-de 20% para los pagos en pesos según fuentes del sector.

En el país se adquieren mediante operatorias de leasing los camiones y camionetas de carga, las furgonetas, tractores y otras máquinas para trabajar el campo, inmuebles, equipos industriales y para la construcción, tecnología (como software o hardware) y telecomunicaciones, entre otros.

Algunos expertos que prefirieron guardar el anonimato opinaron que si ocurre una suba en los cánones, habrá indefectiblemente una traslación de ese aumento a los precios, por caso en los fletes o productos del campo. Sin embargo, según destacó en diálogo con Ambito Financiero, el director comercial de John Deere, Gastón Trastenberg, «el productor agropecuario no tiene posibilidad de trasladar el costo de un aumento del leasing a los commodities y tampoco es probable que aumente el precio del flete, sólo le queda acomodarse al sistema de precios. Si hay subas, las va a absorber el tomador del leasing».

Los pronósticos son divergentes y hay quienes aseguraron que no ocurrirá una pesificación al estilo de los alquileres, sino que «según el monto originario del leasing, se pesificará totalmente o no, tal como los créditos prendarios tomados con entidades bancarias».

En medio de la incertidumbre, el leasing se encuentra paralizado porque se estarían ajustando los precios de los cánones. «Por el momento, estimulamos a los clientes a que paguen en pesos, pero no sabemos cómo se va a operar con los nuevos contratos», dijo un agente del sector.

Según adelantó a este diario la Asociación de Leasing de Argentina, «se trataron muchos temas que quedaron pendientes en la ley de emergencia en el Ministerio de Economía y en el BCRA, pero todavía no hay respuestas definitivas».

Para los juristas Enrique Abatti e Ival Rocca, «los cánones casi siempre son en dólares, por lo tanto, están comprendidos dentro del artículo 11 de la ley de emergencia, que manda pesificarlos, durante un plazo máximo de 180 días, mientras las partes llegan a un acuerdo sobre la renegociación del contrato». En efecto, aunque el contrato se pacte con una entidad financiera, «el leasing no es un crédito, salvo que al llegar a la etapa de la opción de compra, la entidad financiera le hubiera otorgado al tomador un crédito hipotecario o prendario para pagar el valor residual, entonces en ese supuesto sí podría estar comprendida la pesificación obligatoria», agregaron.

Dejá tu comentario

Te puede interesar