En tres días deberá estar listo el nuevo plan BONEX que relanzará el gobierno y que se enviará al Congreso. Eso fue lo acordado ayer en reuniones entre banqueros, funcionarios del Banco Central y Rodolfo Frigeri (preside la Comisión de Finanzas en Diputados). A diferencia del proyecto de Remes Lenicov, la condición es que, en este caso, los títulos cuenten con una garantía explícita de los bancos. La idea inicial de Roberto Lavagna de crear un fondo fiduciario con la cartera de créditos de los bancos -los ahorristas recobrarían su dinero en la medida en que los bancos recuperen sus préstamos otorgados-no contó con apoyo de bancos ni del propio Frigeri. Ayer se negoció todo el día sobre las condiciones que deberían tener los nuevos bonos, y las reuniones continuarán hoy. El título en dólares que en forma compulsiva se entregará a ahorristas por los depósitos reprogramados será emitido por el Estado y podría tener una pequeña garantía bancaria. En cambio, el título optativo para las cuentas a la vista contará con una sustancial garantía de las entidades.
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