Quedó al descubierto ayer la fragilidad en la provisión de servicios públicos con temperaturas extremas. Y si se le incorporan otros fenómenos puntuales, peor. Se llegó al caso de que las provincias de Chaco y Formosa soportaran un apagón por completo durante dos horas. También hubo serios inconvenientes en Catamarca, La Rioja, Córdoba y Santa Fe. En Capital y Gran Buenos Aires la situación fue similar a la de Año Nuevo. Varios barrios con cortes aislados. No hay datos oficiales pero se estima que hubo 400.000 personas afectadas. Desde el gobierno omiten hacer comentarios sobre cuanto está sucediendo no sólo en el suministro eléctrico sino también con la estatal AySA. ¿Silencio por vacaciones? Más pareciera ser una negación del problema, tal como sucede con el alza de los precios y el INDEC. A diferencia del invierno, cuando hubo restricciones de gas y electricidad, en esta ocasión no se podrá cargar contra empresas. Los problemas en el suministro de agua hicieron entrar en escena a la estatal creada por Néstor Kirchner.
El intenso calor en todo el país evidenció nuevamente ayer las dificultades del sistema eléctrico. Entre las 14 y las 16 hubo un apagón generalizado en Chaco, Formosa y parte de Corrientes, tras tres fallas consecutivas aparentemente originadas en Resistencia, y quedaron fuera de servicio 400.000 usuarios de esas provincias.
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Gran parte del apagón más grande que se registró alrededor de las 15.30 se superó en el término de 20 minutos, pero a las 18, todavía había más de 150.000 usuarios sin luz. También hubo cortes importantes en Catamarca, La Rioja, Córdoba y Santa Fe.
En Capital Federal y Gran Buenos Aires, la elevada sensación térmica que superó 41° también derivó en numerosas interrupciones del servicio. Se afirma que por lo menos en todos los barrios del área metropolitana se vio afectado un cable de media tensión, lo que según la densidad de cada zona, implica la salida de servicio de 1.000 a 5.000 clientes.
Magnitud
Las empresas distribuidoras afirmaron que agilizaron las reparaciones de modo que el tiempo promedio de recuperación del servicio habría rondado las dos horas. La magnitud del problema se advierte en el reconocimiento de que ayer fue casi imposible solucionar problemas de baja tensión que afectan a una casa, un edificio o una cuadra en particular.
La mayoría de esas situaciones quedaron para solucionarse hoy, pero si sigue la elevada temperatura, podría haber más demoras porque continuarían fallando cables de media tensión.
Si se recuerdan estadísticas sobre días anteriores de otros años con intenso calor, se puede estimar que por los menos unos 400.000 usuarios de Capital Federal y conurbano tuvieron ayer problemas de luz. Entre los casos que se conocieron se mencionan Acassuso, Tortuguitas, Munro,Saavedra, Lomas de Zamora y Parque Centenario.
Los cortes no fueron por falta de electricidad. Se produjeron por problemas en las instalaciones de las distribuidoras al no poder enfriarse por el alto consumo y la persistencia de altas temperaturas desde el sábado.
Los expertos creen que las redes de distribución no siguieron el ritmo de la demanda de los últimos años, y que esto presiona sobre el funcionamiento cuando el consumo se eleva.
Repetición
La situación se repite desde los últimos tres veranos y podría decirse que se está acentuando, aunque las distribuidoras tengan una mejor operación de la crisis que en años anteriores. A su vez, la falta de inversiones para seguir el crecimiento de la demanda está vinculado al retraso de las tarifas.
La energía, en tanto, parece suficiente por lo menos para esta semana. El pico a nivel nacional se registró ayer alrededor de las 15 con una demanda de 16.954 megavatios, 3.000 megavatios menos que el total disponible. Media hora más tarde, se notó una caída abrupta del consumo, al salir de servicio, las provincias del Nordeste. Después se mantuvo un ligero descenso de la demanda, que se atribuyó a que la sensación térmica fue aflojando. No obstante, en el horario en que el público regresa a los hogares y prende los electrodomésticos, el consumo no volvió a subir. Esto podría deberse a los cortes en varias provincias y el área metropolitana, a que la actividad industrial todavía no se retomó totalmente y se espera que lo haga el lunes 7, y a que muchos usuarios residenciales están de vacaciones.
Tampoco puede descartarse cierta presión del gobierno para que los grandes usuarios moderaran el uso de aire acondicionado o pararan algunas máquinas. Un dato llamativo es que Cammesa, la empresa que controla el despacho eléctrico, y que ahora está presidida por el ministro Julio De Vido, esperaba para el día un pico de consumo de potencia de 18.200 megavatios y a las 21 la demanda se ubicaba por debajo de 16.000.
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