Algunos planes de refinanciación no lograron ajustarse, luego de la pesificación, a los tiempos de cancelación, las tasas y los plazos pautados. Hay tres líneas que deben ser corregidas para que los vencimientos de los créditos se cumplan según lo acordado entre la entidad y los productores. La implementación de estas correcciones puede demorar, ya que debe surgir desde la presidencia de la entidad bancaria. No obstante, Duhalde pretendería una definición inmediata.
Con este escenario, mañana terminaría, al menos para el agro, una etapa de negociación con un gobierno que le concedió más beneficios que perjuicios, por caso, la pesificación de las deudas hipotecarias.
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