Condenado a tres años de cárcel y a devolver 4.900 M de euros
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Jerome Kerviel.
Sentado en primera fila en una sala repleta, Kerviel estaba acompañado por su abogado, el reconocido penalista francés en asuntos financieros Olivier Metzner, quien conocida la sentencia, anunció que presentará un recurso por considerarla "totalmente irreflexiva" e "inverosímil". Meztner había reclamando la absolución de su cliente que se declaró inocente de los cargos que se le imputaban. Durante todo el juicio, Kerviel mantuvo la misma línea de defensa: admitió haber perdido el sentido de la realidad, pero repitió que su jerarquía lo dejaba actuar a su aire e inclusive lo alentaba a tomar riesgos desde el momento en que éstos les permitían ganar dinero.
Pero el tribunal consideró que "los elementos mencionados por la defensa no permiten deducir que el banco Societé Générale tuviera conocimiento de las actividades fraudulentas de Jerome Kerviel". Kerviel corría el riesgo de ser condenado a un máximo de cinco años de cárcel y 375.000 euros de multa. El tribunal optó por tres años de cárcel y dos en suspenso, sin pronunciarse por una multa ni ordenar su envío a prisión inmediata.
Kerviel, que estuvo 38 días en detención provisional a principios de 2008, se había presentado al comenzar el juicio como "consultante informático" con un salario mensual de 2.300 euros. Aún si destinara todo su salario a pagar los 4.900 millones de euros que debe a la Societé Générale, Kerviel debería trabjar durante 17.000 años.



