Confirmado: Aerolíneas Argentinas está en venta

Economía

Aerolíneas Argentinas confirmó lo adelantado ayer por este diario: Marsans/ Aircomet, el principal accionista de la línea de bandera, puso en venta su participación de 98% en la aerolínea. En diálogo con Ambito Financiero, el portavoz de la empresa, Julio Scaramella, admitió que el grupo español podría vender Aerolíneas Argentinas, así como varias de sus empresas controladas (Jet Pack, Optar y Aerohandling). Scaramella justificó esta decisión en «la falta de una clara política aerocomercial por parte de la Secretaría de Transporte», a la que atribuyó un «trato diferencial entre nuestra compañía y otras que actúan en el sector aéreo». Obviamente, la gota que colmó ese vaso sería el ingreso -sin demasiadas dificultadesde la chilena Lan en el mercado aerocomercial argentino, lo que -según el portavoz-«contrasta con los obstáculos que nos ponen todos los días en nuestra operación».

Agregó que «no le tememos a la competencia, pero queremos que sea sin subsidios, con rutas otorgadas en audiencia pública y no de manera directa, que todos paguemos el combustible que usamos (y no a través de subsidios oficiales o privados) y que todos paguemos los mismos impuestos».

También confirmó la intención de «suspender el programa de incorporación de personal, que preveía tomar a unas 900 personas durante todo 2005, así como la de no renovar los 270 contratos laborales que comienzan a vencer a fin de mes». La suspensión del programa mencionado -para el que se habían recibido unas 15.000 solicitudes es, en principio, «por sesenta días, o hasta que los posibles nuevos socios o propietarios decidan qué hacer con él». En este sentido, el ejecutivo admitió que podrían «vender parte de la empresa o toda, según sea la oferta que recibamos».

• Búsqueda

Scaramella, en tanto, se excusó de identificar a los «dos bancos internacionales» a los que se les encargó la búsqueda de «posibles interesados en el exterior por quedarse con la compañía» que -dijo-«está arrojando utilidades operativas».

Ambito Financiero
también adelantó que la imposibilidad de salir a la Bolsa -en razón de que el representante del gobierno impugnó los dos últimos balances de la compañía sería una de las causas que llevarían a Marsans/ Aircomet a irse del país.

Scaramella
reconoció que « efectivamente es una de las razones. Las impugnaciones de esos balances fueron hechas sobre la base de argumentos falsos y carentes de sustento técnico. Esos balances fueron auditados por una de las consultoras más prestigiosas del mundo, lo que no parece haber sido suficiente para el representante del gobierno».

Es un hecho el viejo y persistente enfrentamiento que mantienen Antonio Mata, director ejecutivo de Aerolíneas y uno de los accionistas principales de Marsans/Aircomet, y Ricardo Cirielli, subsecretario de Transporte Aerocomercial. Esta hostilidad se remonta a los días en que Cirielli encabezaba el sindicato de técnicos aeronáuticos --actualmente goza de licencia gremial-; por entonces se opuso de manera firme a que el grupo español de Mata se quedara con la problematizada Aerolíneas Argentinas, que en setiembre de 2001 estaba en manos de la SEPI (el órgano que administra las inversiones privadas del Estado español).

Esta «enemistad manifiesta-» se tradujo -según han dicho reiteradamente tanto
Mata como Scaramella-en una serie de medidas tendientes a dificultar su accionar, como, por caso, la suspensión de las rutas de cabotaje que venía volando Austral ( controlada de Marsans) desde hace más de 40 años, «por un tecnicismo». «Pero no sólo es contra nosotros: la falta de una política por parte de la Secretaría de Transporte para el sector es tan evidente que por algo se han ' caído' cinco aerolíneas en los últimos dos años», agregó el vocero.

De todos modos, no deja de sorprender el anuncio en virtud de que hace pocos meses el propio
Mata anunció un fuerte plan de inversiones y de incorporación de nuevas aeronaves. Por entonces parecía despejada la tormenta creada en la relación Aerolíneasgobierno. También cabe recordar, como lo hizo este diario ayer, que se terminaron los aportes de la SEPI --comprometidos al momento de la transferencia a Marsans-y que ascendieron a casi u$s 700 millones. Desde las cercanías de Cirielli siempre se dijo que «una vez que se terminen los aportes de la SEPI, Marsans se va del país». Las afirmaciones de ayer de Scaramella parecerían confirmar esta suposición.

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