18 de diciembre 2007 - 00:00

Conflictos comerciales, sin fin

Montevideo (enviado especial) - Sin ser todavía miembro pleno, Hugo Chávez deberá aplaudir hoy la firma del primer acuerdo del Mercosur fuera del continente americano. Un antojo del destino quiso que se tratara de Israel, país sobre el que el bolivariano suele descargar sus ráfagas críticas. El TLC con Israel, que rubricarán hoy los presidentes Tabaré Vázquez, Cristina de Kirchner, Lula da Silva y Nicanor Duarte Frutos con el viceprimer ministro y ministro de Industria y Comercio israelí, Eliahu Yichay, marcará el debut de bloque regional en acuerdos comerciales fuera de los límites de América.

El pacto permitiría, según los cálculos de sus promotores, triplicar el comercio bilateral que en 2007 rondó los 1.100 millones de dólares de los cuales a la Argentina corresponden 280 mil millones. El convenio prevé una desregulación progresiva por canastas de productos: algunos comenzarán a quedar exentos de aranceles de inmediato, otros en cuatro, ocho y hasta doce años. Un escalón por debajo del TLC con Israel, la Cumbre del Mercosur en esta ciudad aportó ayer otro dato positivo: con la presencia del comisario europeo para Asuntos Económicos, Joaquín Almunia, se firmó un protocolo para reanudar las conversaciones entre la UE y el bloque del sur. Las negociaciones entre ambos grupos están congeladas desde que fracasó la Ronda de Doha ante la intransigencia de los gobiernos europeos de aceptar una paulatina reducción de los subsidios agrícolas, planteo que ha llevado el Mercosur a todas las mesas de diálogo con la UE.

Según lo convenido, en marzo próximo habrá un primer contacto de cuadros técnicos de ambos bloques para avanzar, luego, hacia un encuentro de nivel ministerial en mayo, en ocasión de la Cumbre América Latina, Caribe y Unión Europea convocada para ese mes en Lima.

  • Resultado

  • Como contracara de los avances, aunque tibios en materia comercial con otros países y bloques, el resultado de la cumbre en materia de resolución de conflictos comerciales y económicos hacia dentro del Mercosur no ofrece novedades de relevancia. De hecho, se «cayó» la posibilidad de avanzar un paso más en las negociaciones en torno a las asimetrías que cuestionan sistemáticamente Paraguay y Uruguay, y se estancó, una vez más, la redacción del prometido Código Aduanero Común que permitiría eliminar el doble arancel externo. Sobre la falta de avances hubo quejas múltiples por parte de la delegación argentina, que interpretó que Uruguay no inyectó ritmo a las negociaciones para, como se programó en la cumbre anterior, resolver algunos de los puntos citados en el encuentro que empezó ayer en Montevideo. Esa agenda pendiente quedará, entonces, para la próxima cumbre que se realizará en la Argentina a mediados del año próximo. Como es habitual, el país que tiene la presidencia pro témpore durante el semestre es el organizador de la cumbre de traspaso del mando. Durante seis meses, ese cargo lo ocupará Cristina de Kirchner.

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