Continúa el auge de los bonos indexados
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Los BOGAR 2018, los títulos que tienen las provincias entregados por el gobierno a cambio de sus cuasi monedas (Patacón, Quebracho, Federal, Cecacor, Lecor, etc.), cerraron a $ 86,90. Subieron nada menos que 2,9% en el día y en lo que va de enero avanzaron 6,62%. Desde febrero de 2002, cuando fueron emitidos, subieron 20%. El BOGAR capitalizó los intereses hasta setiembre pasado y desde el 4 de octubre, y durante 60 meses pagará mensualmente 0,40% de su valor que se actualiza por el costo de vida. Después, la devolución aumentará durante 48 meses a 0,60% de su valor. Pasados esos 4 años devolverá el resto en 47 cuotas de 0,98% del valor y habrá una última cuota de 1,14%.
Tienen como garantía la coparticipación federal de impuestos, es decir que mensualmente el gobierno separa de lo que le toca del reparto de impuestos a las provincias la parte proporcional para pagar este bono.
• Razones
Son una cobertura contra la inflación que puede sobrevenir en 2004, ya que habrá ajuste de tarifas. Las empresas trasladarán esos costos a precios y, además, muchos tienen rentabilidad atrasada y tratarán de recuperarla en el año.
Se espera que la inflación sea más alta que la tasa de interés que pagan los bancos, por lo que la renta mensual de los bonos indexados será superior.
Se apuesta a que el dólar seguirá estable.
Como cualquier economía que tiene un tipo de cambio demasiado elevado, la apuesta de los inversores es que el tipo de cambio se recupera no por baja del dólar, sino por suba de la inflación. Estos bonos son uno de los pocos instrumentos para apostar a la recuperación del tipo de cambio. Es decir, se juega contra el dólar.
El inversor debe tener en cuenta que entre estos títulos hay diferencias por la fecha de los vencimientos. En ese sentido, los que más aire tienen para subir son los BOCON PRO12 y los BOGAR, que son los bonos más «largos», ya que vencen en 2016 y 2018, respectivamente.
Lo ideal es armar una cartera que incluya los BODEN 2008 y los BOCON PRE8. Los primeros vencen en 2008 y los segundos en 2010, con lo que se consigue una buena cobertura.
Los BOCON PRE8 y PRO12 empezarán a pagar capital e intereses mensualmente desde 2006, por eso no tienen riesgo de default cercano. Hasta ese momento capitalizan el ajuste por CER más una tasa de 2% anual.
Lo cierto es que de una manera u otra, en la Argentina posdefault, el negocio pasa por prestarle al Estado, en forma voluntaria o compulsiva. Estos títulos son deuda nueva del gobierno. Como el gobierno tiene antecedente de default, la ganancia que dan sus títulos siempre es alta.




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