4 de enero 2001 - 00:00

Costo de vida aumentó 6%

Rio de Janeiro (AFP) - El año 2000 fue el de la recuperación económica brasileña, según el gobierno. El país registró un crecimiento de 4 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) y una inflación de 6 por ciento. Pero las estadísticas muestran que el precio de la canasta básica familiar subió 10 por ciento mientras que los salarios se mantuvieron estables.

Datos difundidos ayer por el Departamento Intersindical de Estadística y Estudios Socioeconómicos (DIEESE) demuestran que los brasileños perdieron poder adquisitivo. En Rio de Janeiro o San Pablo las cestas básicas pasaron a costar 120 reales (62 dólares), casi el mismo valor que el salario mínimo, que se situó en 151 reales (77,4 dólares).

Salud

Según el DIEESE, sólo en San Pablo, el costo de vida subió 7,21 por ciento este año, debido principalmente a los gastos en salud y transporte, que aumentaron 14,72 por ciento y 16,04 por ciento respectivamente.

En la mayoría de capitales brasileñas la cesta básica, que incluye alimentos y productos de higiene de primera necesidad, registró un aumento superior a 6 por ciento de inflación previsto por el gobierno. Los tomates, la carne, el pan y la manteca fueron los únicos productos que no subieron de precio.

La pérdida de poder adquisitivo de los ciudadanos hizo, según el presidente de la Asociación de Supermercados de Rio de Janeiro, Aylton Fornari, que las tiendas vendieran en 2000 4,7 por ciento menos que en 1999.

Salario mínimo

El DIEESE apunta que para suplir las necesidades de una familia de cuatro personas el salario mínimo debería ser de 1.000 reales (512 dólares), es decir una remuneración casi siete veces mayor que la actual. El próximo 1 de mayo, el gobierno brasileño sólo elevará el salario mínimo de 151 a 180 reales (92 dólares).

Pero gran parte de los brasile-ños ni siquiera recibe esta pequeña remuneración. Sólo en el estado de Rio de Janeiro, 12 por ciento de la población, aproximadamente 1,6 millón de personas, vive con menos de 73 reales (37 dólares) por mes, dinero considerado necesario para una alimentación básica correcta, según un reciente estudio del Instituto de Pesquisa Económica Aplicada (IPEA).

En las últimas tres décadas, la concentración de la renta aumentó en Brasil y los salarios de los más pobres disminuyeron 18 por ciento, mientras que los de los más ricos aumentaron 10 por ciento. Estas importantes diferencias sociales hacen que la renta per cápita en el estado de Rio de Janeiro sea de 351,29 reales (184,7 dólares).
Según el IPEA, actualmente 50 por ciento de la población brasileña tiene derecho a 11 por ciento de la renta del país, y el otro 50 por ciento disfruta del 89 por ciento restante.

Te puede interesar