16 de marzo 2004 - 00:00

Crece mercado de los préstamos garantizados: cotizan a 53%

Los préstamos garantizados alcanzan ya valores cercanos a 53 por ciento. Este nuevo mercado es el más grande por los volúmenes que se negocian, pero no es el más accesible ya que se requiere para operar un mínimo de $ 100 mil, porque los costos fijos son altos.

Comenzó a operar en diciembre de 2002, cuando los tenedores del préstamo garantizado junto a dos entidades armaron un mercado secundario al vender sus tenencias. A partir de la segunda mitad del año pasado, este mercado comenzó a crecer aceleradamente y a negociar volúmenes más altos, junto a mejores precios de los bonos.

El préstamo garantizado nació con la refinanciación de los bonos hecha por Domingo Cavallo cuando Fernando de la Rúa era presidente. Después fue pesificado en los primeros meses del gobierno de Eduardo Duhalde.

En su momento, bancos, aseguradoras, AFJP y particulares entregaron sus bonos de la deuda al Estado a cambio de adherir a un contrato de refinanciación con la garantía del impuesto al cheque. Para adherir al sistema, los tenedores de los bonos debían aceptar prorrogar en tres años el vencimiento original de cada título y se reducían las tasas con tope en 7% anual.

Hoy estos préstamos garantizados se negocian en un mercado secundario y su precio varía de acuerdo con el bono que tienen como subyacente (el que los originó). Cavallo refinanció por este sistema u$s 38 mil millones. Cuando se los pesificó, sólo la mitad de los tenedores aceptó. Las AFJP, de hecho, que tienen títulos por u$s 17 mil millones, rechazaron la pesificación por temor a los juicios de los afiliados.

La pesificación se hizo a $ 1,40 más CER y a una tasa sobre el ajuste de 3% si la vida promedio del bono era de hasta de 5 años. La tasa subía a 4% para bonos de entre 5 y 10 años y a 5% para las láminas que vencían a más de 10 años.

En este momento, los bancos y otras instituciones tienen en su poder u$s 14 mil millones originales del préstamo garantizado luego pesificado. Otros
u$s 5.000 millones están en manos del público.

Los inversores buscan el préstamo garantizado porque se indexa por el costo de vida (CER) y tienen un rendimiento de 19% más el CER por los títulos de vencimiento más cercano y 10% más el CER por los bonos más largos. Un retorno muy atractivo.

Juan José Aldazabal, director del Banco Comafi
, una entidad que opera 50% de los préstamos, señaló que «los precios de estos títulos están en 80% del valor técnico para los más cortos y 50% para los más largos». Esto quiere decir que quien tenía u$s 100 en BONTES 2002 hoy, vendiéndolos a 80% de su valor en pesos, logra el equivalente a u$s 56, el doble de lo que obtendría en el mercado mayorista. Quien vende u$s 100 del Préstamo Garantizado Bonos Global 2030 a 50% de su valor en pesos consigue u$s 35, cuando ese título en el mercado mayorista hoy vale u$s 25. En otras palabras: el Global 2030 del préstamo garantizado está 30% más caro que el título similar que no entró en esta operación.

Cabe aclarar que los BONTES sólo tienen este valor si fueron parte del canje por el préstamo garantizado. En realidad, el título con estas características no se llama BONTES, sino Préstamo Garantizado BONTES.

Los BONTES que están afuera del préstamo garantizado están en default y los tenedores tienen la posibilidad de venderlos en el mercado secundario, pero con enormes descuentos.

Obsérvese que el valor que obtienen en el mercado de préstamos garantizados
es mucho más alto que la oferta que hace el gobierno a los bonistas. En el caso de los Préstamos Garantizados BONTES 2002 la quita efectiva es de 44% contra 75% que quiere imponer el gobierno. En el caso de los Global, el precio equivale a una quita de 65 por ciento.

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