3 de noviembre 2002 - 00:00

CRECIENTE ROL DEL GOBIERNO CORPORATIVO EN EL ANÁLISIS DE CALIFICACIÓN CREDITICIA

Los vínculos entre calidad crediticia y gobierno corporativo o, más correctamente, ciertos elementos de la gobernabilidad corporativa pueden ser vastos. Los temas de gobierno corporativo que pueden ser importantes, tales como estructura accionaria, prácticas de gestión, y políticas de información financiera, se examinan regularmente como parte de la metodología de las calificaciones crediticias, aunque no hayan sido denominadas tradicionalmente con una nomenclatura de gobierno corporativo.

El análisis de calificación crediticia se centra en muchos elementos específicos de gobierno corporativo, pero no los incluye en una categoría ni se intentó llegar a una evaluación general del gobierno corporativo.

Hasta hace poco tiempo, se ponía un mayor énfasis en factores de gobierno corporativo al realizar análisis crediticios en países con mercados de capitales menos desarrollados. No obstante, dados los recientes escándalos empresariales en Estados Unidos y Europa, Standard & Poor's somete estos temas a un mayor escrutinio en todo el mundo.

Es claro que un gobierno corporativo débil puede socavar la calidad crediticia de diversas maneras y debería servir como una advertencia para los analistas crediticios. Por otro lado, un gobierno corporativo sólido, demostrada en parte por la presencia de un directorio activo e independiente que participa en la determinación y monitoreo de los controles internos, si bien no es una garantía de calidad crediticia, puede servir para respaldar la credibilidad de la información financiera provista y, en términos más generales, el equipo de gestión.

Los ejemplos recientes de un gobierno corporativo endeble, que afectan a la calidad crediticia, incluyen:

§ Ausencia de control en la influencia de accionistas mayoritarios, que usaron recursos de la empresa para uso personal.
§ Programas de compensación ejecutiva sin control.
§ Incentivos para el equipo de gestión que comprometieron una estabilidad a largo plazo por ganancias a corto plazo.
§ Supervisión inadecuada de la integridad de la información financiera provista, que derivó en un mayor riesgo de financiamiento y liquidez.

El grupo Servicios de Gobierno Corporativo de Standard & Poor's, que opera independientemente de las actividades de calificación crediticia, brinda análisis y apreciaciones de amplio alcance sobre gobernabilidad corporativa, servicios que están orientados fundamentalmente a los inversores en el mercado accionario. Los grupos de calificaciones crediticias o de gobierno corporativo no suelen colaborar juntos en el análisis de compañías específicas, en particular en situaciones donde se ha intercambiado información confidencial. No obstante, con el fin de asegurar la consistencia metodológica del enfoque vinculado con temas de gobierno corporativo, sí existe una colaboración a nivel técnico entre los analistas crediticios y de gobierno corporativo con el propósito de revisar criterios analíticos generales.

Los siguientes elementos de gobierno corporativo han formado parte tradicionalmente de los análisis de calificaciones. El significado de cada elemento es un factor de calificación que puede variar mucho.

ESTRUCTURA ACCIONARIA

La identificación de los accionistas es una exigencia obvia. Es un criterio fundamental que las entidades nunca se califiquen de manera individual, por lo que son factores importantes los vínculos con las casas matrices o las filiales. El hecho de ser propiedad de una casa matriz más sólida o débil afecta sustancialmente la calidad crediticia de la entidad calificada. La naturaleza de los propietarios gobierno, familia, compañía holding o empresas vinculadas estratégicamente también puede presentar implicancias significativas tanto para aspectos del negocio como de las finanzas de la entidad calificada.

CONTROL

La existencia de más de un propietario presenta temas adicionales con respecto a conflictos potenciales acerca del control de la compañía. Los copropietarios pueden no estar de acuerdo sobre cómo operar el negocio. Aun los accionistas minoritarios pueden a veces ejercer un control efectivo o al menos controlar la voluntad de los accionistas mayoritarios. Cuando el control es desproporcionado con respecto al interés económico subyacente, pueden variar los incentivos para los accionistas. Esto podría derivar de la existencia de clases de acciones con derechos a voto extraordinarios o de una participación del 51% en cada uno de los múltiples segmentos de las compañías holding. En cualquiera de los ejemplos, el control puede recaer en una parte que posea sólo una participación económica relativamente pequeña. La coparticipación de agrupaciones industriales y redes familiares son comunes en ciertas partes del mundo. Dichas casos pueden contar con implicancias positivas o negativas, dependiendo de la situación específica.

El análisis convencional del gobierno corporativo orientado al patrimonio es muy sensible a la estructura accionaria (por ejemplo, ¿todo tipo de acciones brinda un voto representativo?) debido a que se pueden llevar a cabo medidas en detrimento de los accionistas minoritarios. A pesar de que esta inquietud no es el eje directo del análisis crediticio, existe una sanción para aquellas compañías que se considera que aplican prácticas abusivas para con los accionistas minoritarios. La percepción de dicha conducta afectaría, obviamente, el acceso de la compañía a capital de inversión. Asimismo, si una compañía tratara inadecuadamente a un conjunto de sus accionistas, habría serios temores de que la compañía pudiera intentar afectar posteriormente a otros accionistas, incluyendo a los acreedores.

EQUIPO DE GESTIÓN Y ORGANIZACIÓN

Las evaluaciones del equipo de gestión son un factor determinante, especialmente significativo, para las asignaciones de calidad crediticia. El análisis de calificaciones toma en cuenta muchos factores pertinentes para el equipo de gestión, incluyendo:

§ Historial y competencia.
§ Antecedentes y reputación.
§ Solidez y rotación.
§ Estilo profesional y empresarial del equipo de gestión.
§ Cualquier tensión que haya entre las funciones operativas, finanzas y los intereses de los accionistas.

POLÍTICAS Y ESTRATEGIAS

Las políticas financieras se evalúan por su agresividad o conservadurismo, sofisticación y consistencia con los objetivos de la empresa. Las políticas deberían optimizarse para los diversos intereses de la accionistas de la compañía accionistas, acreedores, clientes y empleados, entre otros. En particular, los objetivos de la compañía con respecto a su calificación crediticia necesitan ser consistentes con el equilibrio de dichos intereses.

Las estrategias de negocios se evalúan con base en su realismo, sus riesgos competitivos, y la planificación de contingencias. Las comparaciones de políticas y proyecciones con le historial de una compañía forma la ase para juzgar la credibilidad del equipo de gestión.

INFORMACIÓN Y TRANSPARENCIA FINANCIERA

Las calificaciones se basan en datos financieros auditados más información suplementaria (incluyendo proyecciones financieras detalladas) que podrían brindar confidencialidad. Las agencias calificadoras de riesgo gozan de un acceso único a datos dado su condición en las regulaciones de información en muchas jurisdicciones y su impecable historial en lo que respecto a la confidencialidad.

Al juzgar la confiabilidad de los datos, Standard & Poor's toma en cuenta los parámetros utilizados como base de los estados financieros, la reputación del auditor, y el grado de apertura de las prácticas de negocios locales. Cualquier duda sobre la calidad de los datos (denominado “iesgo de información” se traduciría en una menor calificación y excluiría del espectro a una calificación superior.

Es requisito fundamental del análisis financiero una revisión de la calidad contable. Las comparaciones de los índices financieros necesitan un marco de referencia en común. Se analizan los parámetros de consolidación, los métodos de reconocimiento de ingresos y los métodos de depreciación, así como también el financiamiento que no se halle en el balance, tal como leasing, titulizaciones/bursatilizaciones, fideicomisos y pasivos contingentes. Periódicamente se realizan ajustes con el fin de modificar los estados financieros y los índices crediticios basados en ellos, reflejar de mejor modo los riesgos económicos y permitir mejores comparaciones de los parámetros.

Sin embargo, Standard & Poor's no lleva a cabo auditorías, y existen limitaciones para los métodos analíticos. Una compañía que intenta producir un engaño puede llegar a confundir tanto a los auditores como a los analistas crediticios.

Además de la transparencia con los analistas de Standard & Poor's, pueden ser importantes la información y transparencia públicas. Si una firma mantiene secretos, los inversores comenzarán a sospechar y se volverán muy cautelosos. Asimismo, si la compañía es más proclive a la denominada sensibilidad a los comentarios del mercado, las consecuencias de ello pueden ser muy perjudiciales, en particular en el entorno actual.

TRANSACCIONES ENTRE COMPAÑÍAS Y AFILIADAS
Estas actividades plantean desafíos especiales, ya que es difícil asegurar que se realicen de modo totalmente confiable. La propensión a llevar a cabo transacciones con entidades vinculadas podría dar lugar a escepticismo acerca de cómo realiza la empresa sus actividades, aun si se expusieran en su totalidad.

Un componente del gobierno corporativo que no ha tenido mucho peso históricamente en el proceso de calificación es la estructura y participación del directorio. Por supuesto, si es evidente que el directorio de una compañía es pasivo y no ejerce la supervisión normal, eso debilita los controles de la organización y representa un factor crediticio negativo. Pero no se han evaluado sistemáticamente consideraciones tales como la proporción de miembros independientes en el directorio, la presencia de directores independientes en el comité de auditoría al nivel del directorio y el hecho de que los auditores internos reporten al directorio o al comité de auditores internos independiente al nivel del directorio.

De igual modo, se le ha prestado relativamente poca atención a la compensación de los directores y los equipos de gestión senior. Estos temas se tratan más extensamente en las escalas de gobierno corporativo de la Unidad de Servicios de Gobierno Corporativo y también recibirán un escrutinio más profundo en el proceso de calificaciones. Esta puede ser un área de análisis cualitativo, y puede ser difícil determinar objetivamente si un nivel de compensación dado es excesivo o si derivará en una estrategia de la compañía que sea completamente agresiva o centrada fundamentalmente en el desempeño de corto plazo. Al cambiar las prácticas del directorio frente a los abusos gerenciales y contables y al asumir los directores un rol más activo en la dirección y supervisión de la compañía se puede asegurar que el rol del directorio tendrá más peso desde el punto de vista de la calificación.

Resulta obvio que el gobierno corporativo no indica, por sí mismo, una calidad crediticia sólida del mismo modo que el hecho de que una compañía sea abierta y clara no es sinónimo de que se encuentre bien manejada. Asimismo, una compañía con calificaciones crediticias altas podría tener parámetros de gobernabilidad problemáticos, en particular desde la perspectiva de los accionistas minoritarios. Por último, las prácticas de gobierno poco sólidas pueden socavar la calidad crediticia, pero dependería de aspectos específicos de gobernabilidad que conducirían a una evaluación inexacta.

En el futuro, los vínculos entre gobierno corporativo y las calificaciones crediticias evolucionarán ya que una mayor investigaciones y más casos de estudio darán luz sobre nuevos temas. Standard & Poor's también está contribuyendo a una mayor investigación y análisis de compañías específicas. En particular el grupo de Servicios de Gobierno Corporativo está llevando a cabo un estudio internacional de los patrones de transparencia e información suministrada entre 1,600 compañías en una amplia gama de mercados. Los resultados ya se han publicado para las compañías ubicadas en América Latina y Asia, y los resultados de transparencia para las compañías en el S&P500 se darán a conocer este otoño. Este estudio compara de manera objetiva la información provista por las compañías con respecto a la estructura accionaria, los derechos de los accionistas, la transparencia, el equipo de gestión y la estructura del directorio.

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