La debacle socioeconómica provocada por la pandemia ha impactado sobre todo en el segmento de las más de 700.000 pequeñas y medianas empresas (pymes) que diariamente enfrentan el desafío no solo de reinventarse frente a la nueva demanda sino de conseguir financiamiento para mantenerse en pie. Vale señalar que de ellas dependen más del 65% de los puestos de trabajo registrados del sector privado.
Crédito: ¿qué alternativas de financiamiento hay para pymes?
La búsqueda y el acceso a opciones de financiamiento es un dolor de cabeza para gran parte de las más de 700.000 pequeñas y medianas empresas. A continuación, una radiografía del presente.
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Si bien el Gobierno viene desde el año pasado intentando lubricar los circuitos del financiamiento pyme, el acceso al crédito dentro del sistema financiero sigue mostrando ciertos obstáculos. En 2020, el BCRA impulsó líneas especiales para facilitarles el acceso a las pymes, con créditos al 24% anual por 12 meses de plazo. Hoy estas empresas cuentan con líneas vigentes por $116.000 millones y devengan una tasa de interés similar a la tasa Badlar (hoy en 34% anual entre bancos privados) que es la resultante de combinar las líneas subsidiadas del 24% con otros descubiertos que toman a tasas promedio mayores al 45%.
Según datos de Quinquela Asset Management el plazo promedio de las tasas altas es de 9,2 meses, es decir que todavía se trata de un financiamiento mayoritariamente de corto plazo. Además, apenas el 38% del crédito se origina a más de 12 meses de plazo promedio.
De ahí que el Gobierno viene desde el año pasado intentando lubricar los circuitos del financiamiento pyme. Para ello distintas iniciativas como las pergeñadas conjuntamente por la Superintendencia de Seguros (SSN) y la Comisión Nacional de Valores (CNV) apuntan a fomentar diferentes mecanismos para que el acceso al crédito de las pymes, pero no exclusivamente vinculado al sistema financiero. Al respecto, uno de los mecanismos elegidos ha sido el de los Fondos Comunes de Inversión Pymes, regulados por la CNV y con un cupo mínimo en las carteras de las aseguradoras exigido por la SSN en el inciso “L”
Cabe recordar que según la normativa vigente Pyme se establecen niveles de facturación que pueden llegar hasta casi $4.000 millones anuales para que un numeroso grupo de empresas medianas puedan usar el mercado de capitales para financiarse.
Ahora bien, ¿cuáles son los instrumentos disponibles?
En primer lugar, se destacan los “Cheques de Pago Diferido”. Las empresas que requieren financiamiento ofrecen en el mercado los cheques que han recibido por su operatoria comercial. De esta manera se convierten en alternativas de inversión para quienes estén dispuestos a comprar el cheque, adelantando los fondos a cambio de una tasa de interés.
Hay tres tipos de cheques de pago diferido. Por un lado está el “Garantizado”, donde la empresa que ofrece el cheque en el mercado cuenta con el aval de una Sociedad de Garantía Recíproca (SGR). Ese aval es una garantía de cobro de primera calidad para el comprador del cheque. Otra versión es el “Patrocinado”, aquí el emisor del cheque, en general sociedades comerciales de primera línea, cooperativas, Mutuales y los Estados nacional, provinciales y municipales pueden solicitar la cotización de los cheques que emiten a favor de un tercero. De esta manera quien recibe el cheque lo puede descontar con el patrocinio del emisor. Y en tercer lugar está el “No Garantizado que son cheques que se ofrecen para su descuento sin los avales anteriores y que por lo tanto se descuentan a una tasa de interés mayor.
Hay también otras opciones como el “ECheq”, la “Factura de Crédito Electrónica” y las “ON Pymes”. El “ECheq”, es una nueva modalidad que parte de la emisión de cheques digitales y agiliza el proceso mientras que la “Factura de Crédito Electrónica” es un instrumento para convertir un crédito comercial en un crédito financiero, acortando el plazo de cobro para la pyme. Se ofrecen en el mercado al igual que los cheques y lo que se cede es el derecho de cobro sobre esa factura. Por su parte, las Obligaciones Negociables Pyme pueden emitirse por hasta un total de $100 millones y deben estar avalados por una SGR. La ventaja con respecto a los instrumentos anteriores es el mayor monto promedio y un plazo más largo.
De acuerdo a datos de Quinquela estas modalidades de financiamiento han ido creciendo en volumen en los últimos meses, llegando en abril a operarse $22.700 millones. La tasa promedio de estas colocaciones ha sido del 34,5%, con un monto promedio por operación de $1,15 millones.
Bajo la óptica del mercado, la tasa de interés se ha visto contenida por la fuerte demanda de instituciones que deben dar cumplimiento a los mínimos normativos de participación en este tipo de inversiones. Esto aumentó el interés de las empresas por participar de ese mercado, lo que llevó a un gradual incremento de la oferta, que hizo subir la cantidad de operaciones y el monto promedio por operación.
¿Qué perspectivas hay respecto de la tasa de interés y el riesgo crediticio? Para responder a este interrogante primero no hay que soslayar la dinámica de este mercado que opera esencialmente en pesos a tasa fija. A la hora de analizar las perspectivas de las tasas para los próximos meses los analistas de Quinquela consideran que ante la necesidad del Tesoro de captar pesos y el desafío de esterilización que afronta el BCRA, las tasas de interés de referencia se mantengan estables (Leliq, Pases, Badlar). En cambio, el Tesoro puede mantener una leve tendencia ascendente por la concentración de vencimientos. En el segmento específico de las pyme, las tasas deberían mantener una tendencia levemente ascendente en la medida en que un mayor volumen de empresas se vaya acercando a estos mercados. Aunque esa suba estará acotada por la estabilidad mencionada para la tasa Badlar.



