El ministro de Relaciones Exteriores, Rafael Bielsa, fue el encargado de referirse ayer al embargo de los 7.000 millones de dólares en bonos de la deuda en default dispuesto por el juez Thomas Griesa. Para el canciller, la decisión sería hoy «corregida» por el magistrado, y liberados los fondos. Bielsa declaró desde Ankara, Turquía: «Creemos que la decisión tomada por el juez será corregida muy pronto. Pensamos que fue un error». Griesa dispuso la semana pasada congelar 7.000 millones de dólares en bonos de la deuda argentina que fueron depositados por tenedores que decidieron adherir al canje en el Bank of New York, agente global de la operatoria. El embargo fue determinado a pedido del fondo buitre Elliot (NML SA, constituida en el Caribe), que posee 361 millones de dólares en bonos en default y no aceptó entrar al canje de deuda que cerró el 25 de febrero pasado.
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Según argumentó el magistrado neoyorquino, el congelamiento fue decidido hasta tanto pueda escuchar las argumentaciones de las partes y determinar si corresponde continuar con el embargo, en una audiencia que se concretará hoy (ver nota aparte).
Al respecto, fuentes del Palacio de Hacienda adelantaron ayer que los abogados que representan al país explicarán al juez que los bonos embargados son propiedad de los acreedores que ingresaron al canje y no del Estado argentino. En la argumentación, la defensa planteará, además, que esos bonos desaparecerán cuando se efectivice el canje por los nuevos títulos el 1 de abril.
El ministro confió ayer que la decisión de Griesa «será corregida muy pronto» y sostuvo que «ir a la Corte parece ser la única alternativa posible para aquellos grupos que no aceptaron la oferta de reestructuración», ya que «la operación de canje terminó».
En ese sentido, la postura del gobierno, explicitada en varias oportunidades por el ministro de Economía, Roberto Lavagna, es tener un rol agresivo ante los juicios y actuar incluso como demandante.
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