Tras el feriado XXL retornó a pleno la temporada de reuniones virtuales entre consultores, gurús, banqueros y gestores. Una preocupación común: ¿llegará a tiempo la nueva asignación de DEG del Fondo? Hoy todo parece controlado pero mejor que no aparezca ningún Viejo Vizcacha. Por lo menos, es lo que intenta el equipo económico instruido por el binomio presidencial. El ministro Guzmán no para de recibir criticas del mercado, sin embargo, un prestigioso e histórico consultor se refirió a él diciendo que si bien solo piensa en la coyuntura, no come vidrio. Considera que bajó mucho el riesgo de una crisis o híper antes de las elecciones. Destacó la moderación y el profesionalismo del equipo económico a pesar que no tiene un plan ni estrategia de largo plazo. Pero cerró su charla afirmando “estamos fritos”.
En otro encuentro virtual donde se fustigó el accionar de la Secretaria de Industria por el manejo de las SIMI (permisos para importar), ya un clásico de todo gobierno -el zorro amigo en el gallinero- ya que hasta Macri puso a varios ex-UIA a manejar esas áreas (un verdadero coto de caza, sobre todo para sectores sensibles como el textil, dicen estos consultores), hay mucha preocupación por el abastecimiento de insumos, ni que hablar de piezas y accesorios importados. Esto puede conspirar con la recuperación de varios sectores manufactureros. De algún lugar tendrán que salir los “verdes” para mantener cierto flujo de importaciones. Por otro lado, se habló mucho de la inflación y la estrategia de anclar el tipo de cambio. El dato que aportó uno de los principales gurús es que el test es abril-junio, porque si la inflación baja muy poco, vendrá un anclaje más marcado, o sea, un crawling peg que comience con 1 por mes.
Como toda fiebre financiera la de las criptomonedas sigue a toda orquesta. Un economista argentino con décadas en Wall Street aportaba el dato que por primera vez la capitalización bursátil de las “altcoins” superó los u$s2 billones (más de cuatro PBI argentino). Lo que trascendió esta semana fue que la empresa que está detrás del mayor fideicomiso de criptomonedas del mundo, Grayscale Investment, tiene la intención de convertirlo en un fondo cotizado en Bolsa tan pronto como los reguladores estadounidenses lo permitan. GI va a convertir los u$s39.000 millones de Grayscale Bitcoin Trust en un ETF. Todo está en manos de la SEC pero parece una avalancha ya luego que varios emisores presentaron solicitudes después de que los primeros ETF del bitcoin de EE.UU. comenzaran a cotizar en Canadá en febrero.
El que reapareció fue el llamado “Dr. Doom” (Dr. Catástrofe), el economista Nouriel Roubini. Un conocido gestor local compartió con un colega sus principales definiciones:
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