Cristina en Ginebra: interna sindical se discute en Bs. As.
-
Ahorrá en bebidas comprando en DIA hasta el 30 de abril
-
Melconian: "Si clavás el dólar en $1.400 con inflación al 30%, un día vas a tener un problema"
En el marco de la Asamblea General de la OIT, la senadora
dijo ayer que «ha quedado atrás el tiempo en que el capital
se enfrentaba con el trabajo».
El encuentro se desarrolló en el Palacio de las Naciones, previo a una entrevista con el director general de la OIT, el chileno Juan Somavía. La esposa del Presidente señaló que «la experiencia argentina es un lugar para mirar» y ratificó la integración con Brasil y Venezuela. «Nunca ha habido una relación tan armónica entre Brasil y la Argentina», dijo la senadora, y de inmediato indicó que la «presencia de Venezuela no debe causarnos temor».
El caso argentino -señaló«demuestra que es posible un crecimiento diferente del que nos vendieron como espejitos de colores desde el Consenso de Washington».
Ya como invitada especial de la OIT, la senadora disertará hoy en el panel Alto Nivel sobre el Diálogo Social y Tripartismo, donde se mostrará junto al secretario general de la Confederación Sindical Internacional, el inglés Guy Ryder, y con el presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales, José María Cuevas. La invitación fue cursada por el director general del organismo, Juan Somavía, con quien la primera dama mantuvo ayer un encuentro y coincidió en destacar el trabajo «como un valor de inclusión social». La reunión duró unos 40 minutos y al finalizar, el chileno invitó a la senadora a firmar el «libro de oro», que tiene la particularidad de ser el mismo desde la fundación de la OIT, en 1920, y cuenta con dedicatorias de, entre otros, Jacques Chirac y Nelson Mandela. La primera dama lo definió como el libro de los «famosos y preocupados».
Antes había visitado la tumba del escritor argentino Jorge Luis Borges, en Ginebra. «De todas las ciudades del mundo, de todas las patrias íntimas que un hombre busca merecer durante el transcurso de sus viajes, Ginebra me parece la más propicia para la felicidad», reza en francés un cartel en el frente. Recorrió, además, la Ciudad Vieja, ubicada a pocos kilómetros de Ginebra, y el colegio y el auditorio de Juan Calvino, donde se encuentra intacta la silla desde donde el reformador religioso predicó por más de 30 años; la del filósofo político Jean Jacques Rousseau, el edificio sobre el cual se erigió la Cruz Roja Internacional, y la Plaza Central, que tiene un monumento que convoca a la gente a llevar sus reclamos.



Dejá tu comentario