15 de mayo 2003 - 00:00

Culpemos al clima si no hay excusas

Culpemos al clima si no hay excusas
La verdad es que deberíamos decir que la rueda de ayer fue intrascendente, pero no podemos. Salvo los últimos quince minutos, donde prácticamente no hubo cambios, la hora final de operaciones encontró a las acciones ganando terreno. Es así que, a pesar de que cuando sonaba la campana, el Dow todavía perdía un poco significativo 0,36%, cerrando en 8.647,82 puntos (y el NASDAQ cedía 0,31%), podría parecer razonable pensar que el ánimo entre los inversores era bueno. Sin embargo, no fue así. A 10 minutos de iniciarse las operaciones, el promedio industrial trepaba 0,57% (el NASDAQ ganaba 0,67%), reflejando que gran parte de los inversores apostaba "de entrada" a una rueda fuertemente alcista que no sólo no se dio, sino que terminó en negativo. Más que reflejar una merma que "punta a punta" alcanzaba 0,93%, el sentimiento generalizado fue entonces de frustración. Mientras algunos intentaban el remanido argumento de la "saludable toma de ganancia" para explicar la baja, otros se cuestionaban porque no había bastado la caída del martes para ejercer su efecto depurador. Claro que en ambos casos se soslaya hasta qué punto existe esto de una "toma de ganancias". Buscando algún motivo para explicar la falta de entusiasmo entre los inversores, cuando el mercado se encuentra desde hace una semana a las puertas de un "bull market" (mercado alcista), la mayor parte de los dedos acusadores apuntaron a una caída en el informe de ventas minoristas más allá de lo esperado por los analistas. El problema es que incluso al analizar más de cerca las cosas, esta sorpresa no resulta ser tal, si se tiene en cuenta que lo que alejó los consumidores fue más que nada el mal tiempo reinante durante el último mes.

Dejá tu comentario

Te puede interesar