Estamos viendo hacia un año atrás, el indice Merval de mayo de 2000 arrancaba en los 511 puntos, a los diez días ya aterrizaba en 457 puntos, una decena de ruedas más tarde se acotaba en los 425 puntos... Y paramos en eso: porque encontramos al pariente directo de un Merval actual que se debate por la misma zona, a un año de distancia ¡y diez mil contras de todo tipo que hubo que soportar en estos doce meses de diferencia cronológica!!! Por eso, seguimos en la idea de que si alguien se queja del punto donde está el índice de nuestra Bolsa es un desagradecido. Más que eso, es un fanático que solamente quiere ver que los valores de antes sean superados, sin tener en claro cuáles pueden ser los argumentos para esto. Pero, es moneda común en el ambiente estar oyendo que «las acciones están muy baratas» (por muy bajas) y sin faltar la recomendación a renglón seguido de aguardar una recuperación, basada en esa supuesta valuación baja actual. ¿A alguien le parece que todo está mejor, o por lo menos igual, que hace un año atrás?
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La diferencia entre un año y el otro es como una empresa en dificultades y sin hallar la solución, a otra que casi coloca la bandera de remate, con créditos y confianza quebradas, con una vorágine de cambios de mandos y con todo, éstas se hayan aguantado de explosiones más preocupantes. A un año de distancia estar pisando el mismo terreno, cuando todo ha sido un grosero retroceder en la vida del país -ni hablar de los bonos de deuda-y donde el indicador más fulminante pasa por un riesgo-país que tocó las nubes y nos puso a la altura de los peores del mundo. Nos parece que no hay que analizar el porqué las acciones están tan bajas, sino cómo hicieron para dotarse de un blindaje que las ha protegido de modo virtuoso. Más, por tratarse de la peor franja -la del riesgo puro-y donde los escándalos suelen estallar con más rigor frente a crisis como las vividas. La única explicación a la mano puede pasar por un tipo de cambio que también se las aguantó todas, siguiendo en su paridad original, y que no hubo problemas en el circuito financiero para alarmar en demasía. Lo bursátil completa el terceto que indica que hay dos escenarios, dos continentes muy diferentes establecidos en el país. El fenómeno de todo lo que tenga que ver con finanzas soportando como si nada sucediera: y la economía general, la de empresas y gente, la de cuentas oficiales y situaciones particulares estando en un infierno. Curiosa dualidad, porque en crisis muy graves -como la turca ahora- todo suele explotar al unísono. Por una vez, la Bolsa estuvo en el lado privilegiado (quejarse, es demasiado). Informate más
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