28 de noviembre 2002 - 00:00

Cupones bursátiles


La «Cámara de Inversores en Valores Mobiliarios», envió una misiva a la Comisión Nacional de Valores (fechada el pasado 20 del actual, acaso, un poco tardíamente...) y donde se refiere de modo pormenorizado a ciertos hechos que consideran como anómalos, en la vida de la sociedad Garovaglio y Zorraquín.

El caso no es nuevo para nuestros lectores, y ahora está en plena zona de definiciones políticas entre los accionistas mayores y menores de la compañía, en virtud de una asamblea que pasó para nueva oportunidad al abordarse ciertos puntos clave, y quizás -por estos días- habrá más novedades. En cambio, siempre llamó la atención la pasividad mostrada por el organismo que debe hacer de control, de vigilante, y hasta de puente, entre las relaciones de los distintos segmentos de accionistas. Precisamente, la CNV que es ahora acometida por una serie de irregularidades detectadas y que la Cámara de Inversores puso dentro de su esfera. Hay en la carta que nos facilitaron, toda una serie de hechos que parten desde la asamblea de enero de 2002, con derivaciones en distintas novedades producidas y donde resulta un tema mayor: el controvertido asunto de querer reducir el capital social nada menos que en 98,5%, para después intentar una suscripción para aumentarlo en 20 veces, en un claro riesgo de licuación de accionistas.

Según menciona la Cámara, en la carta a CNV, «en caso de no suscribir los accionistas minoritarios, por el aumento irracional del capital social, el accionista mayoritario pasaría a controlar 98,5 por ciento de la empresa...» (en su momento, habían declarado controlar con 40,48 por ciento de los votos). Pero, se agregaron otras disidencias, más ciertas operaciones por Bolsa donde se juzga de «llamativa operación» por 1.900.000 acciones -en la rueda de 5/11/02- y que se realizó en una sola mano, por
4,6% del capital, y desconociéndose el comprador...

Finalmente, se critica que se pudieron haber ocultado cuestiones importantes en cuanto al cambio de situación en el desarrollo de actividades, especialmente radicadas en el área de la ganadería que posee una controlada de la sociedad, que pertenecería al área -según la Cámara de Inversores- del «uso de información privilegiada». En definitiva, y más allá de lo que puede llevarse adelante en la propia asamblea, aquí lo imperioso es que tome cartas en el tema la
CNV y llegue a conclusiones definitorias, aplicando sanciones o absolviendo, para cumplir con las funciones primordiales, para las que ha sido creada y está en funciones. Lo aquí mencionado, es simple difusión de una misiva de la Cámara de Inversores, pero lo más relevante de la misma es a quién fue dirigida y en búsqueda de que se actúe sobre lo mencionado. Esto ya lleva bastante tiempo, la acción fue suspendida, después devuelta a cotizar, todo -en el fondo- poco serio.

Dejá tu comentario

Te puede interesar