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Hoy, el nuevo recinto no es el epicentro de los festejos, las viejas pizarras ya no están en el viejo, solamente la tecnología puede informar a los visitantes cómo ha ido la rueda de ese día, dónde los están esperando...
Justamente en julio, previo al día del aniversario, se cortó una tendencia que venía bien firme -nunca bien consolidada, porque no hay fondo para ello- y se está pisando un terreno movedizo: en especial, porque el acomodarse a volúmenes bastante inferiores, es como un régimen para adelgazar: genera nervios, ansiedades, frustraciones por una dieta generosa que ya no es la misma y -de paso- con prohibición por las viandas que más gustan. Cerca de la noche del 10, con los festejos por la Bolsa, posiblemente se retengan algunas órdenes esperando para «semblantear» el rumbo que se ratifique de los nuevos gobernantes, y, fundamental, qué rol correspondería en esto al mercado de capitales.
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