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Otra puesta en escena, de las tantas que está estrenando un gabinete que es tan apto para la comedia como para el drama, retorciendo realidades, mostrándose al mismo tiempo severísimo con unas cuestiones de derecho y, por el otro -como dando inmunidad a soldados norteamericanos, que no podrán ser enjuiciados aquí, aunque cometan delitos- en una actitud desconcertante. Están en la que vulgarmente se llamó siempre: «apretada», haciendo crecer un resentimiento a los bienes extranjeros y que algún día de éstos puede generar hechos desgraciados, que den la vuelta al mundo. Estos gobernantes no han sabido separar la delgada capa que separa el «incentivar» a la gente, del «incitarla». Mientras los piqueteros se dan el gusto de tomar mate en medio de la Panamericana, y todos los accesos, sin que se levante un dedo: los ahora minuciosos inspectores oficiales recorren trenes, se permiten dudar de fallas en un sistema energético y hasta parece alguien muy encumbrado que las quiere: «cortar como un queso». Informate más
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