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Lo que antes se denominaba «premio» es la porción que compensa el mayor riesgo. Pero si se utiliza la metáfora de «haber comprado bonos como en un casino». Lo que continúa esa metáfora es que el gobierno se considera el «croupier» que les canta el «cero» a los que invirtieron en papeles nacionales. Del modo tan simplista en que se manifiesta, en sus airadas arengas contra los que invirtieron y -de paso-contra empresarios resultaría la fórmula ideal para cualquier republiqueta de quinta: emitir títulos, redactarles ciertas condiciones y rentas, y después decir: «No los quiero pagar, a menos que acepten lo que quiera darles». La reiteración del tema es obligado por las continuas persistencias en una línea de razonamiento que no tiene ninguna relación con nada (y nadie parece poder sa-carlo de esa posición, aunque hay otros caminos para defender la causa de manera más admisible). Informate más
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