Ya que son tan divertidos, y hay tan pocos problemas por resolver como para dedicarse a realizar un torneo de pronósticos con economistas, se puede proponer que realicen uno con funcionarios. No sólo en adelante, de los tantos audaces que pasaron por la función pública en lugares clave y lanzaron sus «certeras» predicciones, acerca de todo tipo de variable económica. Como hemos llegado a estar donde estamos, se sabe que el premio al acierto queda desierto, pero se puede armar un ranking con los que más -y más gravemente- se equivocaron al lanzar sus dichos públicamente. Puede decirse que la estimación de un economista -o de una entidad- adquiere cierta incidencia, influye. Pero los errores de un funcionario -y cuanto más alto rango, peor- hacen al desastre mismo. Lo fabrican. Y llevan a la población que les cree a un atajo hacia la ruina. Quedará como una tonta «nota de color», lanzada desde el propio Banco Central, ante el desagrado de involucrados que dicen haber sido engañados con la propuesta de predecir, que se convirtió en un ranking del acierto y del error. Pero será una tontería más, que mereció debates, justamente en un día donde a la Argentina le salía un fallo terminal en contra. Y en el día donde se anunciaba el aumento en las cuotas de colegios privados para poder asumir el aumento que se producirá para los docentes. Y donde están las simientes de la inflación, cada vez más nítidas, con casos como éste: el aumento a producirse será abonado por la población, de su propio bolsillo, en forma de aumento de las cuotas. Pero en los otros casos, como los salarios en general, irán a los costos. Y de los costos, a los precios. Refresquemos el mecanismo: nadie absorberá los aumentos, así que el incremento del ingreso del señor de al lado lo pagarán sus vecinos, no sus empleadores. Como para decir: «Por favor, no aumenten los sueldos». Que dentro de un par de meses se tendrán que volver a pedir, para que los empleadores los vuelvan a descargar sobre el precio final de todo producto. He ahí un tema de debate, antes que esas exposiciones tontas a las que nos tienen acostumbrados.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La búsqueda del Ejecutivo por seguir con poderes que vulneran el principio de la división de éstos; las facultades para mover presupuestos a gusto y placer desde la Jefatura de Gabinete. Asuntos realmente delicados, tanto como la seguridad de un Parlamento entregando sus facultades al gobernante de turno. Mire si hay temas para discutir a fondo... Mientras tanto, el Merval se daba el gusto de volver a quebrar la barrera de los 1.000 puntos en el intradiario del martes, dentro de un dibujo de flujo y reflujo que venía cantado desde el lunes. Alegría. Informate más
Dejá tu comentario