El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Que existió una frontera, más imponente que la muralla china no pueden quedar dudas. Y lo que apareció entre ese viernes y el lunes a mediodía fue la casi seguridad de lanzar la propuesta de canje de bonos para la fecha que parecía casi inalcanzable: el 17 de enero. No más que eso para aferrarse, pero fue utilizado de catapulta. Y un ambiente donde la demanda se escondía debajo de los cascotes se vio convertido en un jardín, floreciendo órdenes por todas las terminales. Justamente cuando se entraba en la zona del halo que van desplegando las fiestas de fin de año. Con lo cual dos vallas se derribaron de una sola vuelta: la de mercado apenas vegetativo, con motor regulando y demanda raleada. Y la de la etapa ya navideña, donde recepciones y reuniones por saludos se superponen a casi todo, que solía aplastar más a la tónica.
Justamente, en la semana la Bolsa de Comercio realizará sus tradicionales recepciones para los socios de la entidad y, también, para los señores periodistas dedicados a difundir lo bursátil. Bueno, pero sucedió que el lunes el mercado se lanzó con todo hacia arriba y lo más impresionante resultó el volumen -duplicado- por sobre el buen avance de cotizaciones.
Dejá tu comentario