Desmenuzando el recorrido de agosto desde el elemento que más debe preocuparnos -el giro de negocios-, se encuentra que el monto máximo para acciones estuvo radicado en el jueves 10, con $ 62 millones de efectivo. Puede agregarse algo más, resultó la única rueda de agosto en superar los $ 60 millones en los papeles privados. Vale decir, una fecha con máximo que asemejó ser una golondrina perdida en medio del invierno. Y lo más aproximado también estuvo radicado en la misma semana, el martes 8, cuando se llegó a un volumen de $ 59 millones. El total por semana reconoció en tal etapa al nivel mayor de los montos transados, con $ 230 millones, pero con un dato sugestivo: el viernes 11, los totales se contrajeron a no más de $ 21,5 millones de efectivo. Y que, por muy poco, no fue el resultado más delgado del mes (superado por los $ 20,5 millones mínimos, del día 3).
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En lo que hace a promedio diario, una suma de $ 36 millones de efectivo para papeles privados, que parece ser casi el promedio entre máximo y mínimo mensual. Pero ocurre que el máximo de $ 62 millones fue solitario, pocas ruedas se arrimaron de cerca a esa suma y en la segunda quincena menudearon los días, donde no se pudo llegar ni a los $ 30 millones. Se vio claro el derrape en la última semana, que finalizó con los $ 30 millones del jueves 31: pero, precedido de otras tres fechas bastante debajo de esos diez millones de dólares. Y deja poco para argumentar un mercado en tales condiciones precarias de estabilidad de órdenes, que dejan a los precios flamear libremente y sin poderlos fijar a ningún mástil duradero. Hacia finales de agosto habíamos deslizado aquello de que: parecía una plaza impermeable a todo tipo de estímulo, indiferente a todo, apenas remarcando la tendencia exterior y aislado de cualquier señal que partiera del interior.
Y si se observa al Merval, sus puntas extremas marcaron el máximo en 1.715 puntos. Pero fue justamente el día 3 y cuando se registró el volumen más bajo del mes (con algo más de $ 20 millones). Una aleación imposible de sostener -aumento en precios, con neta baja de volumen- que de inmediato cedió paso a lo previsible: un desagiarse del índice ponderado, que nunca más tocó zona de 1.700 puntos y que sólo una semana más allá hacía base en el mínimo mensual: con 1.592 puntos de la rueda del 14 de agosto. Puede inferirse que la demanda abandonó el recinto apenas iniciado el período, ese día 3, y que después apenas estuvo dando «quórum» salteado. La «bancada» vendedora fue ajustando lo suyo para no resultar tan agresiva (y no jugar de lleno contra su propio dinero) graduando entregas y permitiendo algún rebote temporal. Hasta arribar al cierre mensual con un sobrio 2,2% de caída en el índice: un precio «de regalo» para el desarrollo.