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18 de febrero 2008 - 00:00

Cupones bursátiles

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Hoy habrá un respiro para los satélites del Dow y para el propio indicador del NYSE, debido al feriado en los Estados Unidos. Una rueda que reflejará, como lo hace periódicamente ante iguales circunstancias, de qué número de negocios puramente locales se está sustentando el Mercado de Buenos Aires, al que ya venimos observando en una «dieta» de órdenes llamativa por demás, donde todas las chances de aumentar caudal se han apartado del camino. Y entre ellas, nadie acierta a imaginar hacia dónde se ha reciclado el gran monto desprendido de la partida de Acindar de nuestra Bolsa. Como tampoco los traumáticos «bonos» nativos gozan de buena salud, se debe suponer que hay una corriente colocando capital en otro tipo de resguardos que no responde a los activos domésticos.

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Y en tanto desde el gobierno están viendo de sacar del molde un nuevo índice de precios (que seguramente responderá a los designios de los funcionarios), se nota a las claras que, por más números entusiastas que se presenten en las cuentas, el eslabón débil de la política oficial sigue siendo el no poder generar ninguna confianza como para que el capital se decida a recalar. Unicamente cosas fastuosas, donde se habla de miles de millones de dólares con total naturalidad, al amparo de que no se pregunte de qué cuadrante proviene el dinero -su origen y sanidad- frente a personajes y grupos que se encumbran alternativamente, haciéndose cargo de toda obra monumental y costosa.  


La Bolsa de Comercio, un espejo tradicional de los movimientos económicos de un país, sigue sin reflejar que exista euforia, o mucho menos, en un ámbito local que se ve a diario inundado de cifras portentosas en todos los órdenes que se den a conocer. Es más, se ha ido quedando mucho el mercado, a medida que nos internamos en el nuevo ejercicio. Y no vale demasiado la argumentación de la flojera en Wall Street, porque el último trimestre del año anterior ya estaba la debilidad en todos los centros bursátiles y, a pesar de esto, el volumen para los activos locales accionarios gozaba de números más que interesantes.

Ahora se sigue igual en cuanto a reproducir en precios lo que sucede en el exterior. Pero hay un principio recesivo en los montos transados y esto nos saca por el momento de foco en cuanto a que pudieran estar apuntando capitales de afuera hacia el recinto del Merval. Por eso, lo de hoy servirá para otra medición de lo que se consigue reunir en el escenario de Buenos Aires. Modo de sondear hasta dónde llega la sequedad del canal de órdenes y en lo que constituye un período dificultoso para los dos índices vitales de la Bolsa de Comercio. Preocupa.

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