ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

18 de abril 2008 - 00:00

Cupones bursátiles

ver más
Cada vez hay más humo... en la economía. Como si desde el gobierno también estuvieran haciendo quema de pastizales, que el viento les trae en humo desagradable y cubriendo ciertas políticas que llevan adelante. Así como se insiste con el eslogan de «redistribución de la riqueza», el incendio inflacionario provocado irá a atormentar especialmente a los que se dice defender. En gran medida ha visto sus ingresos abultados en estos años, por lo que produce el campo. Y el campo ha trabajado cada vez más, en función de los precios internacionales para sus productos, que se forman libremente y respondiendo a las leyes básicas de los mercados. Donde hay oferta, demanda, especuladores, jugadores de futuros, haciendo un precio final representativo y donde la Argentina aprovecha al máximo, para vender lo suyo. Las mismas leyes vilipendiadas y queriendo ser manoseadas y dirigidas, son las que construyen buena parte del crecimiento de estos años.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Sin embargo, los principios que rigen en el mundo y de los cuales sacamos gran partido: quieren ser desconocidos internamente. Con el mecanismo de la retención móvil, traban el imprescindible «mercado a término» y que es la piedra basal donde se asientan los mercados del exterior, para formar las cotizaciones que tanto bien nos están trayendo.

¿Cómo puede entenderse este embrollo, si no es de una maraña de retazos ideológicos, con algunos elementos de lo económico que son elegidos a voluntad? Se toma lo que apetece a los funcionarios y el resto se ignora. Queriendo que el motor funcione, y se oiga bien, cuando le han quitado varias piezas que molestaban a los constructores.

  • Cuando se analizan los discursos y los mensajes de la cúpula del poder, da la sensación de que la gente de campo ha hecho un dinero: por virtudes de la política diseñada (que no ha sido ninguna) y no por la simple verdad de productores que se ven estimulados, por el avance de los precios en el mercado mundial. Se quiere desconocer que los componentes de los costos, tanto en el agro como en la industria, vienen trepando de modo implacable y por un racimo de factores que escapan a cualquier sistema de control que se quiera imponer. Y desde allí, sembraron las semillas de una inflación que desde hace mucho rato, se ríe de las cifras oficiales que quieren darse por buenas y únicas.

  • Es como que lo que ha servido para curarnos, ahora empieza a servir para matarnos. No porque las condiciones del ciclo sean malas -y esto es lo peor-sino porque han venido desarticulando todo el entramado de leyes básicas de la economía y los mercados.

    Aunque -conviene remarcarlo-la Argentina se sirve de lo que exporta, y afuera el precio de todo, se forma libremente.

    Últimas noticias

    Dejá tu comentario

    Te puede interesar

    Otras noticias