DaimlerChrysler invertirá u$s 65 millones en el lanzamiento del nuevo Sprinter, que comenzará a producirse en marzo del año que viene en su planta de la localidad bonaerense de Virrey del Pino. Todos los utilitarios Sprinter que se fabriquen allí en los primeros tres años se destinarán a la exportación. En la actualidad se vende a mercados externos 85% de esa producción.
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El anuncio fue realizado ayer por Peter Brosch, CEO de la automotriz alemana, durante una reunión realizada en la mencionada planta y en el marco del festejo por los primeros diez años de producción del Sprinter en la Argentina.
Sin embargo, no todas fueron flores y anuncios positivos: Brosch dijo que los aumentos de precios eran poco menos que inevitables, y tampoco ocultó su preocupación por temas como la energía y la seguridad jurídica.
«Seguimos de cerca el tema energético; pensamos en flexibilizar la producción para evitar picos de consumo. También estudiamos la posibilidad de reunirnos con las empresas energéticas y de invertir pese a que no se trata de nuestro negocio», dijo.
Precios
En lo que hace al control de precios, el máximo ejecutivo de DaimlerChrysler aseguró: «Lo seguimos con mucha atención, pero los pedidos de congelamiento, que pueden ser efectivos durante un tiempo, terminan en que los costos -más tarde o más temprano- son transferidos al consumidor».
Entre esos costos que terminanpagando los compradores, Brosch mencionó a «la inflación, que nos afecta en nuestros costos, y también los aumentos de salarios; este año tuvimos uno de 20% y ya está previsto un porcentaje igual para el año que viene, y con esas subas es imposible mantener los precios».
El hombre de la automotriz alemana coincidió con los dichos de Cristiano Rattazzi (Fiat Argentina) y Oscar Iglesias (PSA Peugeot Citroën) la semana pasada, durante la Conferencia Industrial de la UIA en Córdoba: ambos empresarios admitieron que era imposible mantener los valores actuales de los vehículos hasta diciembre de 2007. Está claro que para el gobierno se viene una pelea con el sector automotor, de difícil pronóstico en lo que hace a su voluntad de congelar precios hasta bien pasadas las próximas elecciones presidenciales. El incremento en la producción y el cambio de modelo generarán 300 nuevos puestos en Virrey del Pino, lo que llevará al total de personal en esa planta a cerca de 1.000 trabajadores. «Tenemos previsto invertir unos 50 millones de dólares en el lanzamiento de la nueva versión de Sprinter y otros 15 millones en desarrollo de proveedores con el mismo fin», dijo Szabolcs Aporszegi, director de Manufactura de DaimlerChrysler. «La nueva Sprinter será un vehículo un poco más largo, más ancho, más alto y más lindo que el actual.
Tendrá un salto tecnológico de 10 años de progreso y contará con más seguridad y sofisticación que el actual», agregó.
En el Sprinter, la automotriz lleva invertidos en la Argentina u$s 130 millones en 10 años. «En estos 10 años hemos producido más de 110 mil unidades», recordó Brosch en su discurso. Por su parte, Aporszegi reveló que en los pasados doce meses colocaron 2.500 Sprinter en el mercado interno, a favor de «este crecimiento que se observa en la economía y que esperamos que perdure». Agregó, coincidiendo con su jefe, que «todavía es un riesgo invertir en la Argentina pero seguimos haciéndolo porque tenemos una estructura montada, gente muy calificada y -a pesar de las bajas de los últimos años- también conservamos buenos proveedores».