ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

18 de noviembre 2008 - 00:00

De crecer a 24%, ahora la demanda de pesos es nula

ver más
La demanda de dinero del público se desplomó. La gente no quiere pesos, y el gobierno,al parecer, no termina de entenderlo al seguir generando desconfianza. A comienzos de año, tras la asunción de Cristina de Kirchner, la demanda de dinero privada crecía a una tasa de 22% a 24% anual y en los últimos seis meses el crecimiento de M2 privado (billetes y monedas, depósitos a la vista y en caja de ahorro) es nulo. Esto explica la fuerte suba de las tasas de interés.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

«Es preocupante; la fuerte caída de la demanda de dinero privada (M2 privada, que es la materia prima de los bancos para prestar) desde abril no ha crecido en los últimos seis meses, y el M3 privado (incluye plazos fijos) sólo creció 2% en este período», advierte Pablo Curat, ex asesor del BCRA.

Pero la contracara de la caída de la demanda de dinero es la fuga de capitales producto de la incertidumbre que generan la crisis financiera internacional y las decisiones del gobierno ( principalmente retenciones y AFJP). «La demanda de activos externos del público fue 10 veces mayor que la demanda de pesos desde la crisis del campo. Esto se comprueba al comparar la variación de M3 privado versus la fuga capitales», señala el economista.

Al ser consultado sobre el protagonismo del BCRA, Curat sostuvo que «la política monetaria del BCRA ha sido involuntariamente supercontractiva y esto explica por qué las tasas se han duplicado en los últimos seis meses. Pero quiero resaltar cómo a pesar de eso los bancos siguieron otorgando créditos. Desde abril el M2 privado no crece, pero los préstamos al sector privado aumentaron más de $ 7.000 millones. Obviamente, los créditos son a menor plazo y a mayor tasa, pero los bancos no cortaron el crédito. Frente a las corridas de mayo-junio y de octubre los bancos las cubrieron desprendiéndose de activos líquidos, no contrayendo el crédito al sector privado; esto es un dato positivo».

O sea, que al igual que en la crisis del campo la salida de depósitos en octubre se financió con la venta de activos líquidos -fundamentalmente Lebac y Nobac-. De esta forma, los bancos pudieron aumentar la asistencia crediticia a los privados. «Los créditos se concentran en muy corto plazo, en descuentos de cheques, personales y tarjetas de crédito. Los préstamos personales se concentran en plazos de 18 a 24 meses, sin posibilidad de descarga en el mercado de capitales (fideicomisos)», afirma Curat.

  • Dolarización

    En este contexto, la dolarización de las carteras continúa siendo la variable económica más relevante. En el último semestre, alcanzó los u$s 18.000 millones y u$s 25.000 millones en el último año.

    No extraña que hayan crecido los depósitos en dólares, que desde agosto han duplicado su tasa de crecimiento.

    Para Curat, «la variable clave es regenerar la confianza de consumidores, ahorristas e inversores, si se quiere revertir la fuga de capitales, que la gente vuelva a demandar pesos, bajen las tasas y haya más crédito para la producción. Por el contrario, sin confianza en nuestra moneda, toda inyección de liquidez termina financiando la fuga de capitales y acelerando la caída de reservas».

    Desde abril el BCRA perdió u$s 5.000 millones de reservas. Las compras de divisas de la exportación no compensaron la demanda privada (fuga de capitales) ni la demanda del sector público (pago de bonos).

    Surge claramente el dilema que enfrentará el gobierno en 2009 si no se revierte la fuga de capitales y el sector público sigue sin acceso al financiamiento externo, la demanda de divisas excede la oferta y habrá que optar por seguir perdiendo reservas o devaluar. Algo de esto percibieron los ahorristas que optaron por no renovar sus plazos fijos.
  • Últimas noticias

    Dejá tu comentario

    Te puede interesar

    Otras noticias