"Deben emitir la deuda en pesos, pero sin indexación"
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Inflación: el Gobierno espera que siga bajando, aunque reconoce ajustes pendientes en precios relativos
José María Barrionuevo
Periodista: ¿Cómo evalúa el resultado que tuvieron las últimas licitaciones de deuda en dólares?
José María Barrionuevo: El resultado es extraordinariamente favorable considerando que la Argentina acaba de reestructurar su deuda y ya tiene acceso inmediato a emisiones en dólares cuando se señalaba que recuperar el acceso iba a llevar años. Es importante que sus oportunidades de financiamiento sean más amplias y favorables, para facilitar el manejo de sus finanzas publicas. El tamaño de la transacción es también sumamente significativo al alcanzar un monto importante de 500 millones.
P.: ¿Y la tasa pagada?
J.M.B.: Refleja el rendimiento que paga la Argentina hoy (8,59% por los nuevos Discount) y que no está muy lejos del menor interés pagado históricamente, a semanas del final de la reestructuración de la deuda. El spread (diferencia de tasas) de la deuda Argentina está alrededor de 440 puntos básicos. Es muy favorable y está muy cerca del spread que paga Brasil, que ha tenido un desempeño extraordinario en los últimos dos años.
P.: ¿Cree que es positiva la decisión del gobierno de dejar de emitir deuda en pesos ajustada por inflación?
J.M.B.: Sí, es una excelente decisión puesto que reduce la vulnerabilidad del país a desarrollar trampas de endeudamiento interno a altos costos y también a indexar de hecho la inflación en niveles elevados que se tornarían recurrentes. Parte de la continua vulnerabilidad financiera de Brasil se debe al uso extenso de instrumentos indexados que genera una dinámica desfavorable de la deuda en períodos de presión económica. Pero aunque no es una buena idea indexar la deuda, el reemplazar la deuda en pesos ajustada por inflación por deuda en dólares, que obviamente está indexada al tipo de cambio, tampoco es una buena idea. La vulnerabilidad de esta deuda es mayor que la de la deuda ajustada por inflación. El objetivo debe ser emitir deuda en pesos no indexada a nada, lo cual requiere el control inmediato de la inflación y una reducción sustancial de ésta.
J.M.B.: Es muy preocupanteporque amenaza la estabilidad económica. La inflación en la Argentina debe estar en un solo dígito y continuar descendiendo a niveles manejables de 4% en el mediano plazo. La alta inflación corre el riesgo de fomentar prácticas adversas de indexación y de desalentar la inversión privada, motor de crecimiento de la economía Argentina hoy.
P.: ¿Cuál cree que es la mejor herramienta para controlar una escalada inflacionaria?
J.M.B.: Se requiere de un mayor control del gasto público y, especialmente una política monetaria mucho más restrictiva que reduzca el crecimiento de los agregados monetarios, eleve la tasa de interés y permita la apreciación del tipo de cambio que contribuya a reducir rápidamente la inflación y evite formar expectativas adversas, lo cual es el mayor problema hoy.
P.: No menciona los acuerdos de precios.
J.M.B.: Medidas de controles de precios sólo tienden a dislocar los precios relativos del mercado y a introducir ineficiencias considerables en la economía, limitando las posibilidades de inversión y, por ende, de crecimiento económico. En 2005 se crecerá fuerte, cerca de 7,5%, pero en 2006 puede desacelerarse dramáticamente si la inflación no se controla, hacia algo cercano a la mitad del desempeño de este año.
P.: ¿Cómo espera que la Argentina solucione el problema con los acreedores que no entraron en el canje de deuda en default?
J.M.B.: El gobierno argentino probablemente reabra el canje a fin de año o comienzos de 2006 ofreciendo términos similares al canje inicial para incentivar a aquellos inversionistas pequeños que se quedaron fuera porque se les vendió una situación que no era real. Muchos de ellos participarán y esto cerrará el proceso.
P.: ¿Hay pasos previos que concretar?
J.M.B.: Los pasos previos son todas aquellas acciones que debiliten la posición de los holdouts (bonistas que no entraron en el canje). La colocación de deuda en dólares recientes, colocar aún más deuda en dólares y, si es posible en el mercado internacional, debilitaría aún más la posición de los holdouts que ya está sumamente mermada. También un acuerdo con el FMI ayudaría a dar apoyo a las políticas económicas del gobierno.
P.: ¿Se llegará a ese acuerdo con el FMI antes de fin de año?
J.M.B.: Existe una buena posibilidad dado que de las tres condiciones principales pedidas por el Fondo, dos están dadas. La Argentina ha reestructurado de buena fe su deuda y estará dispuesta a abrir la transacción a los que se quedaron fuera por consejos pobres, y el resultado fiscal del país es sólido. El tema por resolver será la inflación. Queda normalizar de una vez por todas los contratos públicos.
P.: ¿Tendría algún beneficio no acordar con el Fondo?
J.M.B.: El gobierno va a ver muchos más beneficios en acordar y renovar créditos baratos que utilizar reservas para pagarle cuando el crecimiento económico se está desacelerando y la inflación es un problema. Un acuerdo con el Fondo contribuye también a mejorar las perspectivas y el clima de inversión, que es sin duda alguna el mayor reto para la Argentina hoy.
P.: Usted insiste en que la inflación es un problema, ¿ cuánto influye la decisión del gobierno de mantener el tipo de cambio?
J.M.B.: Es correcto tener un tipo de cambio de equilibrio y competitivo, que refleje las condiciones monetarias de la economía y que mantenga las exportaciones competitivas. Pero las condiciones monetarias tienen que ser restringidas y esto va a implicar cierta apreciación del tipo de cambio para reducir la inflación y fortalecer la inversión. Hoy el peso se está apreciando en términos reales por la alta y creciente inflación y ésta es la peor forma de apreciación. No existirá otra opción que buscar una política monetaria independiente y restrictiva con un tipo de cambio nominal que se apreciará algo, aunque probablemente menos de lo que la mayoría piensa, en virtud de la necesidad de mantener el superávit en la balanza comercial y afrontar las nuevas obligaciones de deuda.
P.: Adjudica impacto en la inflación a los aumentos salariales.
J.M.B.: Los incrementos salariales recientes están siendo perdidos a merced de la inflación en buena parte. Es crítico primero reducir la inflación y mantenerla estable a 4% o 5% y buscar que los incrementos salariales sean el resultado de mayor inversión y mayor oferta de empleo y productividad.



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