Ayer no alcanzó para poder sostener el vuelo, pero resultó el casi único soporte para que el indicador más difundido -el Merval «11»- no decayera bastante más que lo fijado al momento del cierre. En una rueda que resultó bastante desprolija, tanto como para fijar nueva cota máxima histórica del índice -al llegar a los 1.871 puntos- y después terminar pidiendo la campanada de clausura para evitar brecha mayor.
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Igualmente, se debió asumir el signo negativo y que lució como inesperado, frente a lo que se había llegado a «prometer» en un primertiempo. El mínimo resultó de 1.831, el cierreestuvo algo más arriba y dejando la cuestión en 1.843: con 0,3% en contra. Sin embargo, el que computa sólo nativas -el «M.AR»- retrocedió 0,82%. La diferencia, la explicación, la presencia de una acción que estuvo en uno, no en el otro, se resume en el nombre ya habitual: Tenaris. Ayer, con escasa compañía positiva, siguió aportando la gran rectora del ponderado en nivel de 1% de mejora: que sirvió para enjugar, diluir, caídas en las otras.
El total operado en acciones fue lo más parejo con lo anterior, en torno de $ 80 millones, donde Tenaris participó con 540.000 papeles y más de $ 30 millones efectivos. La nota de la fecha provino de Comercial del Plata y que se derrumbó en un casi 18% (inmersa en riesgosas derivaciones de causas judiciales). Las más fuertes aliadas, de la ayer casi solitaria Tenaris, estuvieron en la línea de flojedad y el día se rescató con escaso daño: porque el peso de una volvió a ser determinante. En la imagen, se trató de un retroceso de mayor calibre que el leve final registrado. Pronóstico reservado para el remate semanal, apto para todo saldo.