14 de junio 2001 - 00:00

Dependencia de Brasil

El gobierno brasileño recibió ayer al ministro de Economía, Domingo Cavallo, con un breve pero contundente trabajo donde cuantifica la importancia que tiene Brasil para el comercio exterior argentino, fundamentalmente por ser el principal comprador de las manufacturas de origen industrial (MOI) que se exportan.

Encabezados por el ministro de Hacienda, Pedro Malán, los brasileños vienen preparando desde hace varios días un informe para demostrarle a Cavallo que Brasil es el principal comprador de las exportaciones argentinas, y no cualquier tipo de productos, sino que es el principal cliente de las MOI, que son los productos que mayor valor agregado contienen.

Efectivamente, 12,5% de las exportaciones totales realizadas el año pasado correspondió a exportaciones de MOI a Brasil. Así, 47,1% de las ventas totales a Brasil del año pasado fue de productos industriales. Se trata de $ 3.300 millones que se quedarían sin mercado si se rompen las relaciones con el país vecino, ya que ni EE.UU, ni Europa demandan tanta cantidad de la Argentina.

Pero las autoridades brasile-ñas también le recuerdan al ministro argentino que, desde 1995 la Argentina registra continuamente superávit comercial con el país vecino, lo que le permite año a año compensar parcialmente los déficit constantes que se mantienen con países como EE.UU, la Unión Europea o Japón.

Indirectamente, la pregunta que sugiere el trabajo, que fue titulado «Perfil de las relaciones comerciales Argentina-Brasil», es: si se destruye el Mercosur, la Argentina ¿ dónde va a colocar los $ 6.990 millones que le exporta a Brasil? y más grave todavía, ¿a quién le venderá los $ 3.300 millones de MOI?

Manufacturas

En 2000, de un total de $ 26.378 millones de mercaderías que el país colocó en el resto del mundo, 26,5% se dirigió a Brasil. Fueron $ 6.990 millones. En cambio, la Unión Europea absorbió 17,4%, Estados Unidos 11,8% y Chile 10,1%. Pero más importante todavía, el trabajo muestra otro aspecto de la relación bilateral: 47,1% de los $ 6.990 millones que el año pasado la Argentina le vendió a Brasil, correspondió a manufacturas de origen industrial, las llamadas MOI, que son los productos que presentan mayor valor agregado y que hacen la diferencia en el comercio exterior. En cambio, en el mismo año, EE.UU sólo le compró MOI por $ 1.077 millones y la Unión Europea por $ 974 millones.

En cambio, $ 1.556 millones fueron combustibles y energía, $ 1.302 millones productos primarios y $ 839 millones manufacturas de origen agropecuario.

Si se computan las MOI que Argentina exporta anualmente, 40,2% de las mismas se dirigen a Brasil, 13,1% a EE.UU, 11,9% a la Unión Europea y 34,8% al resto de los países con los cuales la Argentina mantiene relación comercial.

Balanza

El segundo punto en que hace hincapié el trabajo que recibió Cavallo son los resultados comerciales: desde 1995, todos los años la balanza comercial bilateral se inclinó a favor de la Argentina. «Incluso en 1999, a pesar de las numerosas proyecciones sobre la inundación de productos brasileños en la Argentina por la devaluación del real, ese superávit se confirmó y favoreció en $ 448 millones a la Argentina», recuerda el informe, que si bien apenas contiene siete páginas, resulta muy ilustrativo. Incluso en el primer cuatrimestre del año, el saldo a favor de la Argentina fue casi el doble del saldo conseguido en igual período del año pasado.

El trabajo deja cuenta también que el saldo comercial que la Argentina mantiene casi sistemáticamente con Brasil es fundamental para compensar al menos parcialmente los significativos déficit con otros países. Efectivamente, el año pasado, la Argentina mantuvo un superávit de $ 547 millones con Brasil, pero a la vez registró déficit por $ 1.620 millones con EE.UU, $ 1.093 millones con la Unión Europea y $ 607 millones con Japón.

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