General Motors redujo en 102 operarios el plantel de su fábrica ubicada en la ciudad santafesina de Alvear, a través del régimen de retiro voluntario, según informó ayer la empresa. De esta forma, la automotriz recortó en más de 7% su personal, en el marco de la crisis por la que atraviesa el sector, que sufrió una caída de 41% en la producción de enero y con ventas de apenas 320 mil unidades durante el 2000.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Bajo este panorama, las automotrices están obligadas a suspender personal y, en algunos casos, directamente despedir o buscar mecanismos de reducción menos traumáticos a través del retiro voluntario.
La planta de General Motors, ubicada a 20 kilómetros de Rosario y que ahora albergaría a unos 1.100 operarios, mostraba ayer algunas caras de tensión entre los empleados, aunque un vocero de la compañía garantizó que la actividad era «absolutamente normal».
Dejá tu comentario