16 de septiembre 2004 - 00:00

Destraban empresa estatal de energía. Sería ley el 29

Julio De Vido
Julio De Vido
Julio De Vido logró apurar ayer el dictamen de comisión que aprueba la creación de ENARSA, pero el gobierno tendrá que esperar hasta el próximo miércoles 29 para que el proyecto se convierta en ley.

El jefe del bloque PJ, José María Díaz Bancalari, confirmó los plazos de sanción, tras participar del plenario de las comisiones de Energía, Legislación General, Economía y Presupuesto, que contó con la presencia del ministro de Planificación Federal. Por cierto, no hay dictamen único para esta iniciativa:los radicales se pronunciarán en contra, lo mismo que el Interbloque Federal de provinciales, liderado en la materia por el demócrata progresista de Santa Fe, Alberto Natale; y el ARI de Elisa Carrió y los socialistas.

El dato que circuló ayer entre los legisladores y que despertó suspicacias en la oposición es que Economía no habría incluido en el Presupuesto 2005 fondos para ENARSA. Tal rumor alimenta dudas sobre el futuro de esta empresa « estatal», en el marco de las tensiones Lavagna-De Vido.

Durante la reunión, que duró casi 5 horas, De Vido pidió la rápida votación de la ley, a la que calificó de «estratégica», pues -desde su particular punto de vista-serviría para «poner a la energía al servicio del pueblo». El ministro concurrió al edifico anexo de Diputados en compañía del titular de ENARSA, Ezequiel Espinosa, y el secretario de Energía, Daniel Cameron. Se preocupó el ministro por agradecer a los diputados del oficialismo que viene defendiendo la propuesta, entre ellos, la transversal Alicia Castro -enlace de la rama femenina con el venezolano Hugo Chávez-y la peronista bonaerense Marina Cassese.

• Protagonismo

Su comprovinciano Luis Cigogna, otro de los entusiastas promotores de ENARSA, llegó a atribuirse en algún tramo de la exposición de De Vido responder las inquietudes de los opositores en nombre del enviado del PEN.

El funcionario explicó que ENARSA «no será una empresa testigo», sino que «va a ser una empresa protagonista del mercado energético». Según el proyecto, la empresa estatal podrá llevar a cabo el estudio, explotación, exploración, transporte, distribución y comercialización de hidrocarburos y generar, transportar, distribuir y comercializar energía eléctrica.

«Acá se viola el principio de que los transportistas de hidrocarburos o de electricidad no pueden ser las mismas compañías que exploren o comercialicen»,
clamó casi en soledad Natale, con el aliento del socialista Héctor Polino.

En este sentido, la compañía tendrá intereses en petróleo, gas natural, energía eléctrica, carbón, energía nuclear y las energías no convencionales como el hidrógeno.
«No vamos a regular el mercado con ENARSA, la empresa va a competir en el mercado en igualdad de condiciones con las compañías privadas», señaló el ministro, ante la crítica de varios diputados de la oposición, que cuestionaron las amplias facultades que tendrá la empresa estatal.

Desde el radicalismo,
Horacio Pernasetti, anticipó que firmaránel despacho de la mayoría-«en disidencia total», aunque aclaró que «no se opone a la creación de ENARSA» sino «a la forma jurídica que el gobierno le dio a la compañía». En ese sentido, el proyecto establece que, aunque la firma tendrá una participación mayoritaria del Estado, estará sometida al derecho privado y funcionará como una sociedad anónima. Esto le permitirá, entre otras cosas, realizar contrataciones directas -sin licitaciones públicas previas-y llevar adelante proyectos con compañías privadas sin el control directo de la SIGEN.

«Entonces, se rompe con el régimen de contrataciones del Estado que exige licitaciones, concursos»,
se abalanzó
Natale. «Esta es una sociedad moderna», le replicaron desde el oficialismo.

De Vido
aseguró que -si bien la compañía será una sociedad anónima-«no hay riesgo de que el Estado pierda el control accionario» y negó que la compañía no pueda ser auditada por el organismo de control estatal.

Natale
propuso, entonces, que los controles fueran incorporados al texto. Pero no tuvo eco. «¿Cómo puede ser que conciliemos para que el gasoducto que iba a ser para Techint se licite y no podemos hacer lo mismo con ENARSA?», ironizó el delegado del PDP aprovechando las fisuras en el gobierno, más precisamente, entre Roberto Lavagna y De Vido.

El ministro adelantó, por otro lado, que la
petrolera estatal de Venezuela (PDVSA) aportará a Enarsa una parte de los 32 mil millones de dólares que tiene planificado invertir en el sector.

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