8 de marzo 2004 - 00:00

Deuda: firman hoy decreto con el sindicato de bancos (lo pedía FMI)

Nuevamente el país se encuentra al borde del default con organismos internacionales. Mañana vencen u$s 3.100 millones con el FMI y el gobierno aún se niega a desembolsarlos si antes no está seguro de que aprobarán las metas del acuerdo(y, por ende, que se le reembolsará ese monto). Un acercamiento será la firma del decreto que designa a los bancos que participarán de la oferta a acreedores y que estaba demorado desde hace tres semanas. Lo pedían el FMI y el G-7 como señal de que se quiere salir del default. En el gobierno son optimistas acerca de que no habrá otro default. En el FMI, al mismo tiempo, aseguran que no darán por aprobadas las metas en forma anticipada. Se espera jornada tensa hoy.

Roberto Lavagna
Roberto Lavagna
Néstor Kirchner firmará hoy el decreto que designa al sindicato de bancos que se encargará de reestructurar la deuda argentina. Se trata de un paso clave por el cual se intenta convencer al FMI respecto de la «buena fe» que existe para avanzar con la reestructuración de la deuda. La designación de los bancos fue anunciada hace tres semanas, sin embargo la decisión no había sido oficializada ya que el decreto no se publicó aún en el Boletín Oficial.

Claro que en el Ministerio de Economía no se animaban a vaticinar si esto sería suficiente como para recibir el visto bueno del organismo antes del crucial vencimiento de u$s 3.100 millones que debería efectuarse mañana.

«Terminamos el sábado de destrabar algunas cuestiones que habían quedado un tanto confusas en el decreto preliminar y estimamos que hoy mismo ya podría firmarse»,
señaló una alta fuente del Palacio de Hacienda. Esta designación pasó por media docena de despachos, incluyendo las secretarías Legal y Técnica de Economía y de Presidencia, la Sindicatura General de la Nación y la Procuración del Tesoro, con lo cual el trámite llevó más tiempo que el esperado inicialmente.

Fue justamente Horacio Rosatti, el procurador del Tesoro, el que demoró la aprobación del decreto por dos cuestiones centrales, finalmente resueltas.

1. La cesión de soberanía del contrato:
según la exigencia del Procurador, el contrato con los bancos debería tener jurisdicción local y no en los Estados Unidos, como se había redactado originalmente. Pero fue imposible conseguir un cambio de cláusula, porque las tres entidades que integran el grupo de bancos del exterior (Barclays, Unión de Bancos Suizos y Merrill Lynch) se niegan a firmar un acuerdo con el gobierno que esté regido por legislación argentina. La «prenda de cambio» es que las entidades deberán cobrar la totalidad de sus honorarios en la Argentina, con lo cual no consiguieron recibirlos directamente en el exterior como habían solicitado. En caso de una colocación exitosa, el costo total para el Estado ascendería a u$s 200 millones.

2. Alcance de las cláusulas de embargo: esta vez se reclamó un mayor cuidado para determinar qué activos podrían ser embargados si el gobierno no cumple con el pago de los contratos a los bancos designados (tienen una duración de seis meses, con posibilidad de tres meses de prórroga).
La redacción final del decreto -de acuerdo con la recomendación de Rosattiterminó siendo muy restrictiva para evitar lo que ocurrió en las últimas semanas, en donde proliferaron inhibiciones de distintos bienes pertenecientes al Estado. Fundamentalmente, se protege de la posibilidad de embargos en caso de incumplimiento a todos los bienes argentinos en el exterior, incluyendo dentro del paraguas a los que no están directamente vinculados a actividades diplomáticas.

Para el FMI no fue suficienteel anuncio de la conformación del sindicato como prueba de la negociación. También reclaman que salga el decreto publicado como muestra del compromiso argentino.

Además, ésta fue la condición que impusieron las propias entidades designadas para arrancar con los análisis formales de la propuesta de renegociación.

• Cuestiones pendientes

En la lista de pedidos del Fondo figuran otras cuestiones, aún irresueltas. Entre ellas, que el «umbral de aceptación» de la propuesta llegue a 80%, mientras que el gobierno argentino avanza con la idea de considerar exitosa la operación si consigue 65%. Además, también exigen que sea reconocido el comité global de acreedores como parte negociadora. Esto sería aceptado por el gobierno, aunque no incluyéndolos como únicos interlocutores.

Otra de las cuestiones que el Palacio de Hacienda mostrará como cumplida pasa por la licitación para designar la auditoría de los bancos Nación y Provincia, ya que hoy salen a la venta los pliegos. Si bien no es un tema relacionado con la renegociación de la deuda, demuestra voluntad del gobierno por cumplir con los pasos pautados en la segunda revisión de metas.

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