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22 de mayo 2015 - 11:45

Dilma arranca el ajuste con suba de impuestos a los bancos

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Dilma Rousseff, presidenta de Brasil.
El Gobierno de Brasil comenzó este viernes con su previsto plan de ajuste y la primera víctima fueron los bancos. La presidenta Dilma Rousseff decidió incrementar el impuesto CSLL a los bancos a un 20% desde un 15 por ciento, según la gaceta oficial publicada el viernes.

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Rousseff estaba considerando elevar el impuesto CSLL, un gravamen sobre las ganancias de las firmas utilizado para contribuir al sistema de seguridad social, a fin de reforzar los ingresos y alcanzar un complejo objetivo fiscal este año, en medio de una economía que ya entró en recesión.

El gobierno brasileño tiene previsto anunciar este viernes un importante congelamiento de gastos destinado a convencer a los inversores de que Rousseff está comprometida con preservar la calificación de grado de inversión de su país.

El Gobierno bloqueará cerca de 70.000 millones de reales (23.020 millones de dólares) en gasto no obligatorio, dijo el viernes una fuente gubernamental familiarizada con la decisión. La fuente pidió hablar bajo anonimato porque no está autorizado a comunicarse con la prensa.
La cifra se alinearía con las expectativas del mercado y sería la mayor desde que asumió Rousseff en 2011.

La mayoría de los analistas creen que no alcanzará para cumplir la meta fiscal brasileña del 1,2 por ciento del producto interno bruto.

El bloqueo de gastos, que es un ejercicio anual destinado a mostrar disciplina fiscal, fue de 44.000 millones de reales el año pasado, y antes de eso variaba entre 40.000 y 55.000 millones de reales.

Un responsable del ministerio de finanzas no pudo ser contactado inmediatamente para hacer comentarios.

Rousseff, quien ganó la reelección en octubre tras una carrera ajustada, elevó los impuestos en muchas categorías, desde los cosméticos hasta las importaciones, pasando por los ingresos financieros, para recuperar la fe de los inversores que temen sobre un país que hasta hace poco era visto como una estrella de las mercados emergentes.

"Ellos están en una posición muy difícil porque no tienen mucha flexibilidad", dijo Cristian Maggio, jefe de estrategia de mercados emergentes de Securities en Londres. "Pero saben que tienen que evitar un mayor desvío fiscal si quieren mantener la nota de inversión".

La actividad económica se desplomó en el primer trimestre y el desempleo aumentó al máximo en cuatro años, elevando la presión para que Rousseff termine el ajuste fiscal lo más rápido posible y evite hacer demasiado daño a la economía.

Los economistas proyectaron que la actividad se contraerá 1,2 por ciento este año, de acuerdo con un sondeo del banco central divulgado el lunes.
Inicialmente, el gobierno había planeado un congelamiento de 60.000 millones de reales pero el nuevo ministro de finanzas, Joaquim Levy, buscó uno mayor, de alrededor de 80.000 millones, para cubrir gastos impagos del año pasado.

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