Alfredo Atanasof y Jorge Matzkin tuvieron que correr ayer nuevamente al Congreso para reunirse con el bloque peronista y convencer a los diputados de frenar un proyecto de prórroga de las ejecuciones judiciales.
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Los legisladores del PJ oficialista no se quedaron conformes ni con el anuncio del acuerdo con bancos para suspender remates de deudores, ni con la reunión que las cabezas de bloque habían mantenido la tarde anterior los jefes de bloque con los ministros. Si bien finalmente no hubo sesión, sólo un intento de la oposición con algunos peronistas disidentes (ver nota aparte en página 2), Matzkin y Atanasof tuvieron que aguantar los gritos y protestas de los diputados peronistas. Y una amenaza doble: o el Ejecutivo define de una vez su proyecto de mediación o el Congreso vota uno propio llamando a conciliación entre deudores y acreedores por 30 días o, en último caso, el PJ puede perder el control de la situación en manos de la oposición que impulsa directamente una prórroga de la suspensión de subastas judiciales.
Las críticas más fuertes ayer a los ministros apuntaron al tiempo transcurrido desde la primera suspensión de ejecuciones sin que el gobierno enviara algún proyecto para solucionar la cuestión de fondo y que, inclusive en estos días, se demorara el ingreso al Congreso del proyecto de mediación compulsiva.
Lo cierto es que los funcionarios del gabinete consiguieron calmar los ánimos y frenar la sesión, pero recibieron una advertencia: si mañana no ingresa al Congreso el ya famoso proyecto de mediación compulsiva, hecho en base a un procedimiento trabajado en el Banco Mundial, el propio PJ oficialista avanzará con una versión propia de la mediación que incluye un período de 30 días hábiles donde los jueces deberán convocar a deudores y acreedores, sean o no bancarizados, para impulsar un acuerdo.
•Argumentos
Ese proyecto presentado ayer con la firma de los justicialistas Manuel Baladrón, Omar Becerra y José María Díaz Bancalari, de todas formas no impide que los procesos ejecutorios continúen mientras el juez convoca a la conciliación.
Los argumentos que se escucharon en el bloque PJ fueron disímiles: «El Ejecutivo nos manda el costo político para este lado. El acuerdo con los bancos es un paliativo porque pueden voltearlo si no está refrendado por un decreto», sintetizaron algunos diputados a la salida del encuentro.
Por lo pronto el gobierno confirmó que enviará su proyecto de mediación a lo sumo el próximo lunes. A pesar de eso el duhaldista Díaz Bancalari insistió que si hasta la próxima semana el gobierno no envía su propuesta, el miércoles se impulsará el debate del proyecto para establecer la mediación compulsiva por 30 días hábiles.
En Diputados existen varias iniciativas en ese sentido impulsadas desde el radicalismo, y hoy se sumaron dos nuevos proyectos, el redactado desde el oficialismo, y otro promovido por los menemistas, cuyo autor es el riojano Ricardo Quintela.
La diferencia entre los proyectos es que el oficialismo quiere establecer un plazo de duración para las mediaciones, los menemistas no imponen ninguna fecha tope para esa conciliación y los radicales dejan esa potestad al juez que entiende en el caso.
La idea del bloque del PJ es poder consensuar un solo proyecto sobre la mediación entre los diferentes bloques, pero sin incorporar una prórroga de las ejecuciones hipotecarias bancarias y extrabancarias por 180 días como está pidiendo la oposición. También proponen un proyecto de resolución donde convaliden el acuerdo alcanzado entre el Gobierno y los bancos para aplazar los remates hasta el 1 de febrero, algo que no tiene relevancia jurídica.
La conducción del PJ teme que si no se avanza rápido con estas leyes la semana próxima se aprobará la prórroga de las ejecuciones hipotecarias por ley por 180 días con el apoyo del radicalismo, el ARI, menemistas, y peronistas disidentes del grupo Talcahuano.
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