13 de septiembre 2004 - 00:00

Disimuladamente el gobierno aceptaría superávit del FMI

Este miércoles, el gobierno enviará al Congreso el proyecto de Presupuesto 2005 en línea con lo que pretende el Fondo Monetario. Incluye el prometido aumento del superávit primario, que será de 3% del PBI sólo para el gobierno nacional. Si se le suma el que tendrán las provincias (casi 1,5%), en total se estará con un superávit consolidado en torno a 4,5%. Silenciosamente, el gobierno se está acercando a lo que solicita el FMI. Para este año, Lavagna se había comprometido a lograr un superávit de sólo 2,4% del PBI (sumando el de las provincias, llegaba a 3%). Pero el número final será mucho mayor y superior a 4% sólo para la Nación. Lo que hace el gobierno es prudente: estima que el país crecerá menos, que habrá menor recaudación y, luego, con el correr de los meses, le empiezan a sobrar fondos. En 2004, previó que se iba a crecer 4% y será casi 7%. Así, muestra un mayor superávit fiscal. Para 2005, con 4,5% de superávit primario se estaría a la par de lo que logra Brasil.

Alberto Natale
Alberto Natale
El miércoles comenzarán a definirse en el Congreso algunas de las leyes clave que el gobierno espera sancionar antes de fin de año. Julio De Vido, ministro de Planificación, defenderá el proyecto de creación de la empresa estatal de energía, ENARSA -que tiene asperezas todavía entre los diputados incluso del PJ- y, unas horas después, Roberto Lavagna, en el mismo salón, presentará el proyecto de Presupuesto Nacional 2005. También a esa hora, los senadores intentarán emitir el dictamen del proyecto de marco regulatorio para el gas licuado de petróleo - gas que se expende en garrafas-, una iniciativa del kirchnerista Daniel Guinle que es resistida por las empresas petroleras.

La Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados intentará el miércoles emitir el dictamen para la creación de ENARSA a pesar de las críticas internas y externas al PJ sobre la forma en que se constituirá la sociedad (como SA fuera del control de la Ley de Administración Financiera del Estado y no una sociedad con participación estatal mayoritaria, como reclama la oposición), la indefinición en el capital aportado por el gobierno y una denuncia sobre el peligro de ceder todas las áreas de explotación de hidrocarburos hoy en poder del Estado -tanto en el territorio como en la plataforma marina argentina- a una empresa que puede terminar en manos privadas.

Fue necesaria la presencia de Julio De Vido para calmar los ánimos dentro de la bancada peronista y la radical, para intentar por segunda vez emitir el dictamen de ese proyecto que ya fue votado por el Senado.

Para eso realizarán un nuevo plenario de la comisión con De Vido y Daniel Cameron, secretario de Energía, en el Congreso. Pero a pesar de esas presencias la oposición al proyecto continuará. El demócrata santafesino Alberto Natale volvió a insistir con que la idea «tiene vicios muy fuertes. De hecho, el directorio podrá contratar cualquier cosa, con el agravante de que se le da la titularidad de todas las áreas marítimas no concesionadas». Desde otro sector ideológico de Diputados, el socialista Héctor Polino denunció que «la creación de la empresa energética será una pantalla para grandes negociados».

• Crítica

A toda esa polémica deben sumarse las internas dentro del bloque PJ entre quienes apoyan a De Vido, adhiriendo al kirchnerismo más ortodoxo, y quienes apoyan a Lavagna. Se sabe que el proyecto de creación de ENARSA no es del total agrado del ministro de Economía -también criticó el de marco regulatorio para empresas de servicios públicos, enviado por el gobierno al Congreso de la mano de De Vido-, al punto que en una reunión de hace diez días con legisladores les pidió que lo analizaran puntillosamente.

Al mismo lugar, el salón de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, llegará Lavagna a las 18 para presentar el proyecto de ley del
Presupuesto nacional 2005. El ministro, según se supo hasta ahora, confirmará todos los anticipos que se hicieron en torno a las proyecciones macroeconómicas: contemplará un superávit de 3% y crecimiento de la economía de 4%. Habrá un aumento en el gasto nominal de $ 10.000 millones para obras de infraestructura (fundamentalmente para paliar la crisis energética), planes para fomentar el empleo, aumento del presupuesto judicial y fuerzas de seguridad, e incrementos a jubilados y estatales que se otorgaron este año, como confirmó el vicepresidente del bloque del PJ, el santafesino Julio Gutiérrez.

El Presupuesto 2005 también incorpora un artículo, similar al número 13 del Presupuesto 2004, que habilita al jefe de Gabinete a cambiar el destino de las partidas sin necesidad de consultar al Congreso, es decir sin ajustarse a los controles que establece la Ley de Administración Financiera del Estado. Estos «superpoderes» le permiten al gobierno rehacer la totalidad del Presupuesto sin ningún límite al punto de que algunos diputados consideran irrelevante votar una ley con semejante delegación de facultades. La prueba es que este año se cumplieron las advertencias de quienes se negaban a convalidar ese poder en el Presupuesto 2004: el gobierno emitió 28 decretos, algunos incluso de necesidad y urgencia, modificando la Ley de Presupuesto, aumentando montos, cambiando destinos y hasta eliminando partidas.

Algunos diputados peronistas ya han dejado claro que no votarán nuevamente esa delegación de facultades, pero la conducción de la bancada PJ ya fue aleccionada por el gobierno: saben que existen demasiados puntos sin definir todavía sobre las cuentas de 2005 -desde el futuro del pago de deuda hasta su consiguiente impacto en los niveles de crecimiento de la economía-, por lo que el Ejecutivo necesitará flexibilidad para ajustar cuentas.

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