Disimuladamente el gobierno aceptaría superávit del FMI
Este miércoles, el gobierno enviará al Congreso el proyecto de Presupuesto 2005 en línea con lo que pretende el Fondo Monetario. Incluye el prometido aumento del superávit primario, que será de 3% del PBI sólo para el gobierno nacional. Si se le suma el que tendrán las provincias (casi 1,5%), en total se estará con un superávit consolidado en torno a 4,5%. Silenciosamente, el gobierno se está acercando a lo que solicita el FMI. Para este año, Lavagna se había comprometido a lograr un superávit de sólo 2,4% del PBI (sumando el de las provincias, llegaba a 3%). Pero el número final será mucho mayor y superior a 4% sólo para la Nación. Lo que hace el gobierno es prudente: estima que el país crecerá menos, que habrá menor recaudación y, luego, con el correr de los meses, le empiezan a sobrar fondos. En 2004, previó que se iba a crecer 4% y será casi 7%. Así, muestra un mayor superávit fiscal. Para 2005, con 4,5% de superávit primario se estaría a la par de lo que logra Brasil.
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Alberto Natale
Al mismo lugar, el salón de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, llegará Lavagna a las 18 para presentar el proyecto de ley del Presupuesto nacional 2005. El ministro, según se supo hasta ahora, confirmará todos los anticipos que se hicieron en torno a las proyecciones macroeconómicas: contemplará un superávit de 3% y crecimiento de la economía de 4%. Habrá un aumento en el gasto nominal de $ 10.000 millones para obras de infraestructura (fundamentalmente para paliar la crisis energética), planes para fomentar el empleo, aumento del presupuesto judicial y fuerzas de seguridad, e incrementos a jubilados y estatales que se otorgaron este año, como confirmó el vicepresidente del bloque del PJ, el santafesino Julio Gutiérrez.
El Presupuesto 2005 también incorpora un artículo, similar al número 13 del Presupuesto 2004, que habilita al jefe de Gabinete a cambiar el destino de las partidas sin necesidad de consultar al Congreso, es decir sin ajustarse a los controles que establece la Ley de Administración Financiera del Estado. Estos «superpoderes» le permiten al gobierno rehacer la totalidad del Presupuesto sin ningún límite al punto de que algunos diputados consideran irrelevante votar una ley con semejante delegación de facultades. La prueba es que este año se cumplieron las advertencias de quienes se negaban a convalidar ese poder en el Presupuesto 2004: el gobierno emitió 28 decretos, algunos incluso de necesidad y urgencia, modificando la Ley de Presupuesto, aumentando montos, cambiando destinos y hasta eliminando partidas.
Algunos diputados peronistas ya han dejado claro que no votarán nuevamente esa delegación de facultades, pero la conducción de la bancada PJ ya fue aleccionada por el gobierno: saben que existen demasiados puntos sin definir todavía sobre las cuentas de 2005 -desde el futuro del pago de deuda hasta su consiguiente impacto en los niveles de crecimiento de la economía-, por lo que el Ejecutivo necesitará flexibilidad para ajustar cuentas.




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