28 de agosto 2003 - 00:00

Dólar trepó a $ 2,98

El dólar subió 3 centavos y cerró a $ 2,98 para la venta en las casas de cambio, pese a que los exportadores de cereales liquidaron algo más de u$s 50 millones. El Banco Central colaboró al comprar u$s 8,5 millones. Sigue habiendo dudas en el mercado por el acuerdo con el FMI. Al mismo tiempo, el dólar en Brasil bajó 0,97% a 2,95 reales para la venta. De esta manera, la divisa en Brasil ahora está más barata que en la Argentina, una noticia bienvenida para los fabricantes locales, que reclaman por la invasión de productos del principal socio del Mercosur.

Dólar trepó a $ 2,98
Brasil hoy tiene el dólar más barato que la Argentina y su riesgo-país bajó a los niveles de febrero de 2001. Pero estas diferencias en los números encubren otra realidad: Brasil está haciendo los ajustes de un país serio en crisis y la Argentina sigue sin definir su política económica.

Por eso el dólar se cotiza a 2,96 reales en Brasil y a 2,98 pesos en la Argentina, mientras el riesgo-país brasileño está en 678 puntos y el local en 5.078. Este último dato significa que Brasil tiene crédito en el mundo y la Argentina, no. El C-Bond de Brasil, el título de deuda de referencia cotiza a 90,7% de su valor, mientras que el Global 2008 de la Argentina lo hace a 31%.

La Bolsa de San Pablo, a su vez, cerró ayer en el nivel más alto desde el 16 de marzo de 2001 porque hay capitales extranjeros. La Bolsa de San Pablo subió 61% en dólares este año.

En tanto la economía brasileña está lista para salir de la recesión, la Argentina se complica su futuro si no firma un acuerdo razonable con el FMI.

Hay que reconocer que ambos países bajaron sus tasas de interés, pero la diferencia es que Brasil tiene un sistema financiero sano y sin impuesto el cheque donde el crédito es un elemento central.

Otras diferencias para explicar lo que sucede en las dos economías son las siguientes:

Popularidad: las mediciones de ayer dieron un crecimiento de la popularidad de Luiz Inácio Lula Da Silva, después de 8 meses en el gobierno, medido por encuestas serias. Kirchner mantiene alta su popularidad, pero lleva apenas tres meses en el poder.

Vicepresidentes: José Alencar, el vicepresidente de Brasil, criticó todo el tiempo lo alto de las tasas de interés que Lula se obstinó en mantener elevadas para evitar la inflación. También opinó distinto de Lula en otros temas. La relación entre ambos, es normal. Alencar ahora modera sus críticas. Jamás inquietaron a los mercados. Kirchner no se habla con Scioli.

Reforma previsional: Brasil votó una reforma del sistema jubilatorio que le permitirá ahorrar 16.500 millones de dólares en 20 años, al recortar privilegios de empleados estatales, mientras en la Argentina el gobierno les dio a las AFJP títulos en default y se niega a devolver los dólares que los jubilados le prestaron. Lavagna está tentado a reestatizar el sistema de pensiones. Además, el gobierno argentino está por tomar 18.000 empleados públicos contratados.

Evasión: en Brasil aportan al sistema más de 60% de los trabajadores privados, mientras en la Argentina lo hace sólo 25%. Los trabajadores en negro en Brasil son 35% de la mano de obra, mientras en la Argentina llegan a 47%.

Tarifas: en Brasil la Suprema Corte de Justicia falló a favor de la justicia federal como tribunal competente para tratar los índices de reajuste de los operadores de telefonía. En la práctica significa que podrán aplicar un aumento de 28,5% a las tarifas. En la Argentina no se sabe el porcentaje de aumento ni cuándo se va a aplicar. La Justicia trabó, además, intentos anteriores de reajustar las tarifas.

FMI: Brasil tiene un acuerdo a 3 años cuyas metas (más duras que la Argentina) cumplió con creces y ahora no sabe si va a seguir con el FMI, porque cree que no necesita los u$s 18 mil que le quedan a favor y de un tramo que no utilizó. La Argentina no firmó el acuerdo a tres años, quiere un superávit reducido, mantener altos los subsidios del plan Jefas y Jefes de Hogar y no le entusiasma pagar la deuda en default.

Ideología: Lula siempre se asumió como socialista. No juzgó a militares, no descalificó la gestión de su antecesor Henrique Cardoso y profundizó el ajuste. Se acercó a George W. Bush y a la Unión Europea, mientras tomó distancia de Hugo Chávez y Fidel Castro. Kirchner no definió su rumbo.

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