26 de diciembre 2018 - 00:04

Privados ven contexto externo complejo para el país en 2019

Habrá un endurecimiento de las condiciones financieras por las subas de tasas. Además, la apreciación del dólar a nivel global podría presionar los precios de los commodities a la baja.

Apuesta. Pese a las complicaciones de la economía Argentina, el crecimiento de Brasil -con Bolsonaro en el poder- le aportaría un poco de aire.
Apuesta. Pese a las complicaciones de la economía Argentina, el crecimiento de Brasil -con Bolsonaro en el poder- le aportaría un poco de aire.

El contexto internacional relevante para la Argentina no luce favorable para el año que viene, ya que las condiciones financieras internacionales serán algo más restrictivas y no se espera un alza del precio de las commodities, afirmó ayer la consultora Ecolatina. En su análisis semanal de coyuntura, destacó que sin embargo, “las perspectivas de crecimiento de nuestros principales socios comerciales son positivas, particularmente en Brasil”, en lo que será el primer año de Gobierno de Jair Bolsonaro.

“La economía argentina ha repetido muchas veces el mismo ciclo: atraso cambiario con endeudamiento, expansión de la actividad económica con creciente déficit externo que desemboca en una crisis de balanza de pagos cuando se revierte el ingreso de capitales foráneos”, señaló la consultora. Y explicó que “esto produce un fuerte salto cambiario que acelera la inflación y provoca significativas pérdidas de poder adquisitivo de la población, lo que lleva a una brusca recesión que termina recomponiendo el equilibrio externo”. Además, indicó que “la llamada restricción externa ha marcado los tiempos económicos y políticos del país durante varias décadas”, y puntualizó que “es un recordatorio de la importancia de generar divisas genuinas provenientes del comercio internacional y la inversión extranjera directa para sostener el crecimiento”.

En este contexto, Ecolatina destacó que “en su reciente anuncio, la Reserva Federal estadounidense oficializó su última suba de tasas del 2018 y dejó la puerta abierta para dos incrementos adicionales para el año que viene”. Evaluó que “si bien esto plantea una política monetaria contractiva más moderada, la mitad respecto a las cuatro subas aplicadas este año, no será inocua para la economía argentina que todavía requiere acceso al financiamiento externo”. En consecuencia, estimó que “la suba de tasas incrementará el costo y reducirá la disponibilidad de crédito en los mercados”.

Asimismo, la consultora remarcó que “los mayores rendimientos en la economía estadounidense resultarían en una apreciación del dólar que podría presionar a la baja el precio de las commodities”. “Y la suba de tasas norteamericanas afecta las proyecciones de crecimiento de la economía mundial, con su consecuente efecto negativo sobre la demanda de alimentos. De esta forma, los ingresos por exportaciones argentinas podrían verse impactados por ambas vías, precios y cantidades”, advirtió. Y señaló que “a este contexto internacional se le suma la guerra comercial entre China y Estados Unidos”, al sostener que, “si bien se logró una suerte de impasse tras el G-20, nada garantiza que ambos países no retomen su actitud beligerante en el corto plazo, generando una atmósfera de incertidumbre y volatilidad que afectaría al comercio internacional, ya que ambas explican más del 20% del intercambio global”.

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