En la última semana se profundizó la baja de la brecha cambiaria y se consolidó el achatamiento de las tasas implícitas en los contratos de futuros del dólar, por lo que en el Gobierno se ilusionan con que el tan añorado puente financiero a marzo (mes en el que empiezan a ingresar los dólares de la cosecha gruesa) se convierta en una realidad. Si bien los operadores del mercado advierten que la pax cambiaria no está asegurada y que el drenaje de reservas continúa, señalan que hay factores que empiezan a jugar favor de la estabilidad: la apreciación del real, la suba de los commodities, la estacionalidad propia del mes y el mayor financiamiento público en el mercado de capitales son algunos de los pilares de la calma.
Dólar: se profundiza la pax cambiaria y el CCL ya cayó 20% desde su máximo de octubre
Los analistas señalan que hay un combo de factores, como la apreciación del real y la suba de los commodities que ayudaron a calmar las aguas, pero advierten: "El puente a marzo no está asegurado".
-
Dólar, inflación y tasas: qué espera el mercado para abril y por qué puede ser un mes clave
-
Dólar blue hoy: a cuánto opera este miércoles 1 de abril
“Empieza a haber un contexto internacional mucho más benigno, que quita un poco de presión. Un dato importante es la apreciación del real respecto del dólar, que es algo que nos viene muy bien”, resumió Martín Polo, jefe de estrategia de la sociedad de Bolsa Cohen.
En relación a lo que menciona Polo, el dólar estadounidense había llegado a cotizar 5,76 frente al real brasileño a principios de noviembre, mientras que hoy un billete norteamericano puede ser comprado a 5,16 reales.
“Es ineludible hacer mención a la participación que tiene el Gobierno en el mercado de bonos para que bajen el contado con liquidación y el MEP y que hay restricciones a las operatorias, aunque también es cierto que hay más decisión oficial de mantener cueste lo que cueste el actual ritmo de evolución del tipo de cambio. Por otra parte, en el margen, se ven algunas señales positivas, como más financiamiento del mercado”, agregó Polo. Aunque advirtió que los drivers siguen siendo negativos: “Las reservas siguen cayendo, las exportaciones siguen cayendo, el cepo sigue a pleno y va a ser un freno para el crecimiento”.
En sintonía con esta reflexión, Fernando Marull, economista de FMyA.com.ar, señaló que “el viento de cola que sopla a favor de Argentina continuó esta semana, con datos que muestran que Brasil está en franca reactivación y el real brasileño siguió fortaleciéndose”. Al igual que su colega, Marull realizó una advertencia respecto de la dinámica que se está observando en las tenencias del Banco Central: “El BCRA seguirá presionado, vendiendo dólares. La demanda mensual de dólares del verano (turismo, ahorro, pagos de deuda) no bajará de u$s1000 millones mensuales, el trigo aportará algo, pero aun así no alcanzan las reservas y el BCRA seguirá calibrando día a día la demanda de importaciones para no vender más de u$s800 millones mensuales, ya que le quedan solo u$s3.600 millones de reservas netas”.
Según los analistas, la época del año es favorable en lo que refiere a demanda de dinero, y de esta forma permite restar presión. “Ayuda la estacionalidad del año, ya que las empresas necesitan efectivo y, por ende, no aumentan la demanda de los dólares financieros, al tiempo que hay limitaciones por parte del Gobierno para la propia operación”, sostuvo Polo.
Por su parte, el director ejecutivo de la consultora LCG, Guido Lorenzo, agregó: “La calma de los últimos días lo relaciono con que se aminoró el ritmo de depreciación del dólar oficial, en parte gracias a que está entrando parte de la cosecha (trigo), pero no lo veo como una tendencia que se sostenga durante todo el mes”.
Respecto de qué incidencia tiene la participación de ANSeS y/o el Banco Central en el mercado bursátil, Lorenzo explicó: “Las intervenciones, durante un tiempo, le duelen al que está endeudado en pesos, apostando a la brecha, que tiene que pagar tasa y ve que en estos días, con el aumento estacional de la demanda de pesos, no va a ir subiendo en el cortísimo plazo. Por tanto, prefieren cerrar posiciones y así aparece algo de oferta privada”.
En tanto, un conocedor del mercado agroexportador dialogó con este medio y se mostró pesimista: “La suba de precios es la única noticia positiva para Argentina, pero aún no se ha visto en la práctica porque los productores siguen teniendo un nivel de ventas muy bajo a los exportadores. Nadie quiere desprenderse del trigo y hay 13 millones de toneladas de soja sin vender. El famoso puente está en duda”.
Más allá de las apreciaciones, lo cierto es que el CCL cerró la semana en $144,90 (cayó $4 respecto del viernes anterior) y se aleja cada vez de su valor máximo de cierre: $181,06, número al que llegó a cotizar el 22 de octubre de este año. Desde aquel día hasta el viernes 4 de diciembre, el contado con liquidación retrocedió un 20%.
De esta forma, la brecha entre el liqui y el oficial mayorista (que finalizó en $81,65) es de 77,46%.
También sigue perforando pisos el gap entre el mayorista y el informal. El viernes el blue bajó $150, unos $45 por debajo del pico del 23 de octubre. Mientras tanto, el dólar MEP se ubica en $142,05, valor que curiosamente lo deja por detrás del dólar que se compra a través del home banking $143,83.
Por su parte, las reservas del Banco Central terminaron el viernes en u$s38.661 millones, lo que implica una mejora de u$s10 millones en relación al día anterior. No obstante, el saldo de la autoridad monetaria por compraventa finalizó neutra.
- Temas
- Dólar





Dejá tu comentario