5 de noviembre 2002 - 00:00

Duhalde habló con Köhler para seguir la negociación

Eduardo Duhalde se comunicó ayer con el titular del Fondo Monetario, Horst Köhler, para seguir buscando un acuerdo y evitar el default de la Argentina con el Banco Mundial. Desde Washington, hoy enviarán un nuevo borrador, el tercero, de la carta de intención, con las modificaciones que impulsa el FMI. El mismo será analizado hoy por el propio Duhalde y el ministro Lavagna. En la Casa de Gobierno se recibieron ayer señales claras de la necesidad de acordar con el FMI. El Tesoro de los EE.UU., a través de su portavoz, dejó en claro que la Argentina debe acordar con el FMI y que no debe esperar ayuda adicional por afuera de esas negociaciones. Con esto, echaron por tierra las versiones, muchas impulsadas desde Economía, de que el gobierno de EE.UU. iba a interceder ante el FMI para apurar el acuerdo. Todo lo contrario: reforzaron la posición de Anne Krueger, N° 2 de ese organismo. Köhler recordó a Duhalde, además, las diferencias que aún existen para cerrar un acuerdo en las cuentas públicas, el tope a la emisión de dinero, y los controles de cambio lo que reflejó que más allá del acercamiento de ayer, el acuerdo aún sigue siendo difícil.

Eduardo Duhalde retomó ayer el diálogo con el FMI: a las 16 se comunicó con el titular de ese organismo, el alemán Horst Köhler, para reflotar las negociaciones hacia un acuerdo. La iniciativa del Presidente, que fue resuelta en una reunión con colaboradores durante la mañana, después de haber escuchado un informe de Roberto Lavagna, no llegó a ser una desautorización para el funcionario pero sí una señal de que las determinaciones últimas de la negociación deben buscarse en la Casa Rosada y no en el Palacio de Hacienda. El diálogo se extendió por más de 30 minutos y, ante la variedad de temas tratados, se incorporó el indio Anoop Singh, director del Departamento del Hemisferio Occidental, quien está al tanto de todos los puntos pendientes de acuerdo en la carta de intención.

Ambos funcionarios del FMI se comprometieron ayer a hacerle llegar un borrador de carta de intención, que hoy el propio Duhalde discutirá con el ministro de Economía.
La iniciativa de que Duhalde saliera a reflotar las negociaciones surgió de una serie de reuniones ayer por la mañana en Casa de Gobierno. A primera hora, el representante argentino ante el FMI, Guillermo Zoccali, se comunicó con Eduardo Amadeo, vicejefe de Gabinete, para alertarlo sobre el efecto negativo que habían tenido en el Fondo las declaraciones de funcionarios sobre la marcha de las negociaciones y un eventual default argentino. Los movimientos de Zoccali en Washington evitaron el colapso de las negociaciones. A partir de entonces, se reunieron Duhalde, Lavagna y el jefe de Gabinete, Alfredo Atanasof. Tras 45 minutos, el titular de Economía se retiró de la reunión y se incorporó Amadeo, gestor del contacto con Köhler (en el que, además, intervino como traductor).

Duhalde desconfiaba de la forma en que Lavagna estaba llevando a cabo las negociaciones, especialmente por varios puntos que no cerraron tras su paso sin éxito por Washington y la toma de decisiones sin consulta previa al Ejecutivo. ¿Para qué viajó si era imposible de antemano cerrar el acuerdo? ¿Por qué no esperó a que viniera una misión técnica que permitiera avanzar en la carta de intención?, se preguntaron en el entorno de Duhalde. A ello se sumó la versión generada en Economía de una supuesta intervención de EE.UU. mediando entre el FMI y el equipo económico a través de Alan Larson, asistente económico del Departamento de Estado norteamericano. Lo cierto es que el mismo día en que Lavagna emprendía regreso a Buenos Aires, Larson lo hacía rumbo a Afganistán por espacio de 10 días. El único contacto de Lavagna con Larson fue casual, no más de cinco minutos, y en el Dulles Airport, en las afueras de Washington.

Duhalde recogió ayer varios reclamos del FMI. En primer lugar, el error estratégico, asignado también a Lavagna, de haber anticipado que la Argentina no iba a pagar con reservas el vencimiento del Banco Mundial por u$s 800 millones el próximo jueves 14. Hay otro no menor: de los 60 puntos que figuran en la carta de intención, hay 34 sin resolver. Otro punto en contra para la dupla Lavagna-Nielsen.

Del diálogo con Köhler, trascendieron los puntos clave de la negociación:

• El compromiso de negociar directamente Duhalde con Köhler. «Hay temas que los técnicos no manejan», repitieron en Casa de Gobierno, donde la preocupación mayor pasaba por que la misión negociadora del FMI no vendrá esta semana.

• «Quiero seguir negociando», dijo Duhalde al inicio, para dejar en claro el interés del gobierno en evitar el default. Aseveró a Köhler que la economía está equilibrada, que se ve una tendencia al crecimiento, que hay orden político y social y que el acuerdo con el FMI ayuda a la transición política.

• «Acordemos, pero tengo una restricción: no podemos hacerlo si eso implica frenar esa tendencia al crecimiento o relanzar la inflación», agregó Duhalde. «Mándeme la carta de intención, la vamos a leer con Lavagna y si se necesita intervención política estoy dispuesto a hablar cuantas veces sea», agregó el Presidente.

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