Los principales inversores extranjeros de Rusia se hallan en Alemania, Chipre, el Reino Unido y Estados Unidos, y contribuyen más de la mitad de los 53.600 millones de dólares invertidos en Rusia desde el extranjero desde la caída de la Unión Soviética en 1991.
Ayer, este escándalo puso al borde de la renuncia al primer ministro ruso, Mijail Kasiánov. El diario digital opositor «Grani.ru» afirmó que Kasiánov ya presentó su petición de dimisión al presidente ruso, Vladimir Putin, el pasado 26 de octubre, al día siguiente del encarcelamiento del hombre más rico de Rusia.