Duro informe de Krueger por los subsidios al campo
-
Trump frena la barbarie en el Golfo, pero enfrenta un dilema: ¿civilización o peaje?
-
El petróleo volvió a superar los u$s100 tras el anuncio del bloqueo estadounidense a Irán
«La ruptura de las conversaciones de Cancún, desde mi punto de vista, puso en riesgo todo el sistema multilateral de comercio. Si no revivimos exitosamente las negociaciones multilaterales, habrá una proliferación de acuerdos regionales, con sus arreglos preferenciales. Esto sería un paso retrógrado», dijo Anne Krueger.
• El proteccionismo hiere particularmente a las naciones de menor desarrollo. Los alimentos representan 10% del gasto en las naciones industriales, pero 30% en los países menos desarrollados. Las tres cuartas partes de los pobres del mundo viven en áreas rurales y dependen intensamente de la agricultura.
• Las naciones en desarrollo están en su derecho al demandar acceso a los mercados de los países industrializados. Cerca de 40% de las exportaciones de países en desarrollo va a otros países en desarrollo.
• Los subsidios de Estados Unidos a la producción de algodón crecieron y fue uno de los temas más polémicos de Cancún. Cuando vemos los números nos sorprendemos: u$s 3.700 millones anuales, son tres veces más alto que la ayuda a Africa y representan un quinto del total del valor de toda la producción de algodón. El FMI calculó que estos subsidios deprimieron el precio del algodón en 12 centavos por libra, o sea 20%. En Africa occidental les trae pérdidas por 250 millones de dólares al año a los agricultores pobres. En Benin (Africa occidental), donde el algodón es 40% de las exportaciones y 7% del PBI, cada 1% de crecimiento del precio reduce la pobreza 1,5%.
• Debemos hacer algún progreso para revivir la Ronda de Doha si queremos convencer a los países desarrollados de que ellos también deben desmantelar sus barreras arancelarias.
• El FMI está preparado para tomar a su cargo una nueva iniciativa de comercio para asistir financieramente a las naciones en desarrollo que estén ajustándose por el impacto de cualquier acuerdo de Doha.
• Al mismo tiempo, una campaña de persuasión se necesita tanto en los países en desarrollo como en los industrializados. Los gobiernos de los países ricos deben sobreponerse a su sensibilidad por los lobbystas del agro y otros poderosos intereses. No será fácil, pero los economistas deberán explicar los beneficios del balance y lo pesado de los costos de proteger.




Dejá tu comentario