Economistas alertan sobre atrasos cambiario y tarifario

Economía

El Gobierno debe evitar a toda costa caer en un nuevo atraso cambiario y tarifario. Así lo estimaron diversos economistas, al advertir que, en caso que se profundicen estos fenòmenos, la Argentina podría observar un aumento en la brecha fiscal o perder el superávit comercial acumulado en los últimos años, entre otras cuestiones. Además, estimaron que será fundamental controlar el gasto público, ya que, si el plan económico que está implementando el Ministerio de Economía fracasa, se podría complicar el programa monetario.

Federico Furiase, director de Eco Go, señaló que “el Gobierno deberá trabajar para corregir la nominalidad de la economía”. Para ello, “habrá que ver cómo resuelve algunas cuestiones, como el acuerdo de precios y salarios o la evolución de los programas monetario y financiero”. Destacó la importancia de impulsar “una política monetaria prudente que permita bajar la inflación, pero que al mismo tiempo no aumente la inyección de pesos en la economía y no genere una ampliación de la brecha cambiaria”. Y de evitar caer en la tentación de que se prolonguen los atrasos de tarifas y del dólar, ya que tendría consecuencias fiscales y comerciales.

Lo que hizo Macri

El Gobierno de Mauricio Macri trabajó durante los primeros años de gestión para corregir las distorsiones de los precios relativos de la economía, corrigiendo los precios de las tarifas de servicios que estaban atrasadas. Lo mismo ocurrió con el caso del dólar y de la liberalización del cepo. A partir de la crisis cambiaria del 2018, se desató una fuerte corrida contra el peso, que desembocó en una fuerte depreciación del tipo de cambio. Esto implicó que el tipo de cambio real multilateral pasara desde 90 a cerca de 120. Luego, por motivos electorales, el entonces gobierno decidió congelar los precios de las tarifas hasta diciembre, con el fin de poner un freno (de corto plazo) en la inflación. Lo mismo ocurrió con la imposición del cepo cambiario, que apuntó a limitar la caída de las reservas y a mantener cierta estabilidad en la plaza financiera.

Furiase manifestó, además, que, en medio de la renegociación de la deuda, “el BCRA puede aprovechar para comprar dólares y evitar que se vayan las reservas internacionales por el pago de los compromisos”. “La renegociación es una buena señal, dado que sugiere que el gobierno quiere alcanzar la consistencia fiscal, que debe ser sostenida; un aumento del gasto público sería percibido de mala manera”, comentó. Y consideró clave “que haya una reactivación del mercado de pesos para que no aumente la brecha cambiaria” entre el tipo de cambio oficial y las vías alternativas, considerando que el cupo mensual para la compra de moneda extranjera en el MULC es de u$s 200.

Por su parte, Gabriel Zelpo, socio de la consultora Seido, destacó que “si el Gobierno no controla el gasto público, a pesar de todos los impuestos que subieron, esto podría llevar a un aumento en el déficit fiscal”. “Incluso suponiendo un programa financiero exitoso, esto te llevaría a comprometer el frente monetario, a partir de la emisión, y ahì ya se complicaría todo”.Vale recordar que la Argentina se encuentra desde mediados de 2018 fuera de los mercados voluntarios de deuda y está por sentarse a renegociar los vencimientos con los acreedores, de modo que no puede salir a financiarse en el exterior. En esta línea, Zelpo sostuvo que “el gobierno no va a volver a abrirse a los mercados, en el mejor de los casos, hasta dentro de un año; si las cosas siguen mal, fiscalmente hablando, deberán emitir”. “Será fundamental que se mueva bien y rápido”, agregó.

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