El primer ministro canadiense, Mark Carney, y el presidente estadounidense, Donald Trump, señalaron el domingo que están cerca de una solución a la guerra comercial que enfrenta a los dos países desde hace meses.
Tras la ruptura de las negociaciones en agosto, ambos líderes reanudaron el diálogo para eliminar las barreras comerciales. El encarecimiento de insumos clave afectó la logística interna en EEUU y pasó factura en la campaña electoral republicana en estados fronterizos.
Acuerdo comercial: Canadá y Estados Unidos están cerca de resolver su guerra comercial.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, y el presidente estadounidense, Donald Trump, señalaron el domingo que están cerca de una solución a la guerra comercial que enfrenta a los dos países desde hace meses.
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Según la agencia AFP, Carney y Trump conversaron por teléfono sobre el conflicto comercial que estalló con los aranceles punitivos que impuso Trump a los productos canadienses, a los que, a su vez, Ottawa respondió con represalias.
Donald Trump indicó a la prensa que "tenemos las líneas generales de un acuerdo muy bueno con Canadá", previo a participar en un mitin en Iowa, de cara a la recta final de las elecciones legislativas de este martes.
"Estamos muy cerca de un acuerdo (...) que será fantástico para nuestros agricultores, fantástico para nuestro país y que también le convendrá a Canadá", añadió Trump, al destacar aranceles nulos sobre las exportaciones agrícolas estadounidenses.
Poco antes, Mark Carney había informado a través de la red social X que mantuvo "una buena conversación" con el presidente estadounidense "sobre el futuro de los intercambios comerciales entre Canadá y Estados Unidos". Carney destacó haber tenido "discusiones constructivas sobre las grandes líneas de un acuerdo comercial mutuamente beneficioso".
"Nuestros equipos trabajarán durante las próximas semanas para lograr este resultado", concluyó el primer ministro primer ministro canadiense.
Cabe subrayar que la reciente apertura del diálogo se da tras un duro quiebre en las relaciones bilaterales a finales de agosto, cuando Mark Carney decidió romper las negociaciones comerciales con la Casa Blanca.
Los aranceles establecidos por Trump encarecieron y obstaculizaron el comercio de productos canadienses clave para los estadounidenses, como la sal para el deshielo de las carreteras. La aplicación de estas barreras comerciales se convirtió en un tema central de debate en varios estados fronterizos del norte de Estados Unidos, como Michigan y Maine, de cara a las elecciones de mitad de mandato que se celebran el día de mañana.